PRIMERO DE MAYO

* Hay una guerra de clases y una va ganando

En la época de mayor desarrollo tecnológico, cuando se tendría que estar hablando de reparto de trabajo, de reducción de la jornada laboral, de más tiempo de ocio, de cómo distribuir los recursos que se generan para que ninguna persona pase necesidades…nos encontramos con una clase privilegiada, la clase dominante, que solo representa el 1% de la población y que se apropia de la mayoría de esos recursos, los gestiona en su propio beneficio y provoca que nuestras vidas empeoren, a la vez que hipoteca las de unas generaciones futuras que van a vivir peor que sus antecesores.

* Somos más pobres y tenemos menos derechos

El informe anual de recaudación tributaria del año 2017 indica que las rentas empresariales crecieron el doble que las del trabajo, que es la parte esencial de las rentas de los hogares.

Las rentas del capital y las empresariales se incrementan y las de la clase obrera disminuyen, sin que se perciba cambio alguno en esta dinámica, ni en cuanto a rentas, ni en cuanto a derechos laborales y sociales. Las sucesivas reformas laborales y leyes represivas lo confirman.

* Nos roban

Su alternativa genera una sociedad desigual, de pobres que, en muchos casos, ni teniendo un empleo cubren sus necesidades básicas. Trabajamos por salarios de miseria mientras otros y otras roban, corrompen y viven en la opulencia a nuestra costa. Un ejemplo sería la banca donde el estado inyectó 77.000 millones de euros y va a perder más de 60.000, que tendrían que ser destinados a fines sociales. Esto es un robo, ya que con nuestros impuestos cubrimos sus supuestas pérdidas.

* Nos engañan

Su alternativa nos conduce a trabajar por salarios de miseria, a tener una educación deteriorada, una sanidad deficiente cuya deriva es la privatización, y a percibir unas pensiones que, en muchos casos, no alcanzan ni para encender la calefacción. Sin embargo, esa clase dominante utiliza los medios de comunicación de su propiedad, para dar una falsa imagen de bienestar social y para hacernos creer que todo lo que ocurre es un mal menor, que no hay alternativa.

Es posible construir una sociedad más justa e igualitaria, pero nos hemos olvidado de dónde venimos y hay una gran desorientación de hacia dónde vamos.

Todas y todos somos clase obrera, todas y todos los que trabajamos por cuenta ajena somos lo mismo, y entre todas y todos es posible construir un modelo social más justo e igualitario si recuperamos del olvido nuestros orígenes como clase, si adquirimos conciencia de nuestra condición social y de que realmente hay una lucha que, de momento, vamos perdiendo, pero que otras generaciones anteriores a base de unidad y lucha, consiguieron ganar.

¿Por qué no lo vamos a lograr? ¿Por qué no podemos construir un mundo más justo e igualitario? ¿Por qué nos vamos a resignar? ¿Por qué nos vamos a rendir?

* Conciencia de clase, solidaridad y lucha para construir el futuro.

Sin conciencia, sin solidaridad y sin lucha, seguiríamos trabajando 12 horas diarias, no habría escuelas, no habría sanidad y no tendríamos pensiones. Todo se ganó luchando.
Hay una clara lucha de clases y hay una que va ganando a la que no le interesa que se hable de ello, porque si adquirimos conciencia del hecho de que se están apropiando de nuestras vidas y las de nuestras hijas e hijos, igual nos da por unificar fuerzas, igual nos da por pasar de la pasividad a la acción, del desencanto a la ilusión, de la impotencia a verlo todo posible.

La conciencia de pertenencia, la solidaridad y la lucha es lo que ha promovido cambios a lo largo de la historia y si recuperamos esos tres factores, si los hacemos nuestros de nuevo, si los ponemos en valor, si somos capaces de tener claro el objetivo, ganaremos. Porque no hay derecho a que las personas vivan permanente angustiadas, porque somos más y porque la razón está de nuestro lado.

LUCHA DE CLASES
CINCO FRENTES DE ACCIÓN

– Laboral: Contra la Reforma Laboral, la precariedad, la pérdida de derechos y la merma del poder adquisitivo, contra los accidentes laborales y sus responsables, que causan cientos de muertes al año.

– Social: Contra la desigualdad social, la pobreza energética, los desahucios y la migración forzada.

– Represión: Contra un código penal coercitivo, contra las leyes represivas, contra la represión laboral y a favor de los derechos y libertades fundamentales.

– Política: Contra las políticas neoliberales y autoritarias, por la sostenibilidad, la distribución de la riqueza, la autodeterminación y la autogestión.

– Feminismo: Por una Igualdad efectiva de derechos y oportunidades, contra la violencia machista y por la consecución de políticas sociales que garanticen la conciliación familiar y laboral.

CONTRA LA DESIGUALDAD SOCIAL
CONCIENCIA COLECTIVA, SOLIDARIDAD, APOYO MUTUO Y LUCHA