CSI LLIMPIEZA

Barramos la explotación,
acabemos con la precariedad laboral

Somos el personal de la limpieza, personas invisibles, ya que en la mayoría de casos nuestro trabajo pasa desapercibido para el resto de mortales. Y queremos denunciar cómo con el paso de los años y aprovechándose de la crisis capitalista, nuestro sector al igual que otros tantos ha sido fuertemente castigado, cada vez más precarizado, con más carga de trabajo por menos, hemos visto cómo en general se empobrecía nuestras condiciones laborales.

Hemos sufrido los ataques continuos de unas patronales deshumanizadas ASPEL y AELMA, que no han hecho otra cosa que demostrar su avaricia extrema, como así se corroboró en las negociaciones, con las federaciones de los sindicatos mayoritarios, del último convenio. Unas negociaciones por otro lado, que desde la Corriente vivimos con cierto recelo, ya que estos sindicatos nos tienen más que acostumbradas y acostumbrados a no pocas de sus pantomimas para cubrir expediente, y luego, teniendo en cuenta las estructuras piramidales y de poder con que funcionan, firmar por la retaguardia y desconvocar cualquier inicio de movilización, para luego vender a las bases como si de una hazaña épica se tratara.

Teniendo en cuenta que somos un sector en el que gran parte del personal está disperso o no posee un centro de trabajo concreto, lo que dificulta el poder de organización o de respuesta ante continuos incumplimientos del convenio, y ante los continuos ataques de esos ‘señoros’ que se creen con total impunidad para imponer unas condiciones lamentables. Y sí, decimos ‘señoros’ porque a pesar de ser un sector mayoritariamente compuesto por mujeres, existe una clara discriminación de género, aunque los hombres solo representan un 10 ó 12% en el sector, casi todos en categorías superiores que las mujeres y todos, o casi todos, tienen jornadas completas, además de tener salarios más altos por diferentes tipos de pluses que no nos pagan a las mujeres.

Por todo ello, para no retroceder en nuestras condiciones laborales, para luchar contra la discriminación, para acabar con la precariedad, para no permitir los abusos, para pelear porque se reconozcan las enfermedades profesionales, es imprescindible organizarse, imprescindible conocer nuestros derechos para defendernos colectivamente.