Ante el cierre de las baterías de Avilés

En tal sentido hemos elaborado un itinerario que iremos desgranando con el objetivo de buscar esa complicidad compartida.

Somos conscientes que es necesario el cierre de las baterías de Avilés por ser estas una instalación obsoleta y altamente contaminante, eso es algo incuestionable. Pero de la misma manera y con rotundidad también vemos la necesidad de que ArcelorMittal haga un esfuerzo inversor en nuevas líneas de negocio que palien la pérdida de puestos de trabajo que se producen con este cierre, ya que con las previsiones que se manejan a día de hoy, dejaríamos entre personal propio y de contrata unos 250 puestos de trabajo por la “Y” en su traslado a las nuevas baterías que se están haciendo en Xixón, y por ello entendemos que es necesario poner este problema encima de la mesa y buscar las complicidades necesarias para reclamar inversiones en unas comarcas con serias carencias de empleo.

Las nuevas baterías que se están haciendo en Xixón, y esperemos gocen de la tecnología necesaria que haga de ellas unas instalaciones lo menos contaminante posible, van a generar una menor necesidad de mano de obra, entre lo que conlleva la aparición de “excedentes” que en principio no serán despidos traumáticos, y serán recolocados en otras instalaciones de la factoría e irán cubriendo “huecos” como consecuencias de próximas jubilaciones, algo que aprovechamos para exigir tanto a la propia ArcelorMittal como a las empresas auxiliares que pedimos el mismo compromiso para los “excedentes” de este colectivo. Desde la Corriente aprovechamos para decir que tanto el traslado como proceso de recolocación debe de ser lo más transparente y claro posible. Esto que en sí mismo es razonable tiene una gran parte negativa ya que resta posibilidades de tener un empleo a quienes están en las puertas de entrar, ya que la oferta de contratación se reduce.

La pérdida de varios cientos de empleos para la comarca de Avilés puede resultar algo demoledor para una juventud con cada vez menos acceso a un trabajo digno, y ello es lo que nos mueve a buscar complicidades con los grupos políticos y colectivos tanto vecinales, ecologistas, como de parados y precarios, e incluso de la sociedad civil avilesina para por un lado reivindicar de ArcelorMittal la puesta en marcha de nuevas líneas de negocio que supongan nuevas oportunidades de empleo, y por otro lado poner a debate encima de la mesa qué es lo que va a pasar con los espacios donde ahora están asentadas las baterías.

En tal sentido hemos elaborado un itinerario que iremos desgranando con el objetivo de buscar esa complicidad compartida.