Comunicado de la sección sindical de CSI en la empresa municipal de aguas (EMA) de Xixón.

Dejado atrás definitivamente el bipartidismo, el panorama político municipal augura continuos cambios políticos que afectarán, inevitablemente, al funcionamiento del sector público. Dependiendo del partido político que ostente la alcaldía, la orientación del sector público xixonés sufrirá vaivenes que van desde la gestión corriente más elemental hasta el propio cuestionamiento del sentido de su existencia.

La Empresa Municipal de Aguas de Xixón funciona como una sociedad anónima unipersonal de capital íntegramente municipal, porque así se decidió hace más de 50 años. Una empresa cuya accionista única es toda la población xixonesa.

Hasta 2011, fecha en que FORO ganó las elecciones, existía en la EMA una única figura de libre elección por el poder político (el Director Gerente) bajo cuyo mando la actividad se organizaba en dos grandes áreas (el área Técnica y el área Económico –administrativa). Al mando de estas dos áreas (dependiendo directamente del Director Gerente) trabajaban dos personas pertenecientes a la plantilla fija de la empresa (el Jefe de los Servicios Técnicos y la Jefa Económico-administrativa). En noviembre de 2012, el Concejal-delegado en la EMA (Fernando Couto) destituyó al hasta entonces Gerente, para sustituirlo por otra persona de su confianza,

que carecía de conocimiento y experiencia alguna en el sector que regula el ciclo integral del agua. En los meses posteriores, FORO despidió (pagando indemnizaciones millonarias) a los dos empleados fijos de plantilla que ocupaban la jefatura absoluta de las dos áreas de funcionamiento de la EMA y nombró a dedo a dos personas más, creando dos Direcciones Generales nunca cubiertas hasta entonces. De esta forma pasaron de uno a tres el número de personas que el gobierno municipal podía nombrar libremente en esta empresa pública. Este equipo directivo fue destituido en junio de 2016, dejando la empresa descabezada durante dos meses hasta que FORO nombró un nuevo equipo directivo, que se queda a merced del resultado de las próximas elecciones generales de mayo de 2019.

Es decir, en menos de seis años la Empresa Municipal de Aguas de Xixón ha tenido tres equipos directivos distintos, elegidos a medida de la fuerza política dominante. Sin entrar en la opinión que cada partido político tiene de la cosa pública (de cuál debe ser su función y su importancia en la articulación de nuestro Estado social y democrático de derecho) ninguna lógica empresarial dejaría la cúpula gestora de una empresa a merced de los vaivenes políticos.

En escrito dirigido al Comité de empresa, de fecha 15 de marzo de 2018, y dentro del marco de la negociación del Convenio Colectivo, el actual Director-Gerente (Vidal Gago) propuso la SUPRESIÓN de los puestos que quedaron vacantes con los despidos improcedentes y que aún no se han cubierto: el de JEFE/A ECONÓMICO-ADMINISTRATIVO/A y el de JEFE/A DE LOS SERVICIOS TÉCNICOS.

Desde la Corriente Sindical d’Izquierda (CSI) no sólo NOS OPONEMOS A LA DESAPARICIÓN DE TALES PUESTOS, sino que urgimos al Director-Gerente a que las saque a CONVOCATORIA PÚBLICA DE INMEDIATO. Sugerimos además, en aras de la transparencia de la que presume el actual gobierno municipal, que sean cubiertas por el procedimiento establecido por el EBEP para el grupo A1, aplicable a los empleados del Ayuntamiento (aunque este no sea de preceptiva aplicación en la EMA).

Creemos que es imprescindible diferenciar nítidamente lo que es la actividad política (marcada por la propia ideología de los partidos) de la actividad profesional del sector público (definida por la gestión independiente, que garantice la continuidad del funcionamiento empresarial).

La irrupción de las distintas cúpulas directivas designadas por las y los políticos de turno ha ocasionado, en este breve espacio de tiempo que no supera una década, múltiples inconvenientes que se traducen en un paulatino deterioro de los distintos servicios públicos que presta la EMA. En la CSI no creemos que esto sea casual y nos tememos que el objetivo último de estos movimientos sea el deterioro del servicio prestado, de modo que sea la propia población, convenientemente orientada, la que llegue a la conclusión de que la gestión privada resulta más eficiente.

Respetamos la capacidad organizativa del gobierno municipal de turno, pero lo que hemos contemplado hasta ahora es la incorporación a nuestra empresa de nuevos directivos ajenos al sector público, desconocedores de sus particulares características y, lo que es peor, sin experiencia en el sector que regula el ciclo integral del agua. Todo ello, supone para la EMA, que es de toda la población xixonesa, un alto coste de adaptación y aprendizaje de los directivos nombrados a dedo que no se recupera nunca, dado lo efímero de su situación.

Con la decisión de suprimir estos dos puestos fijos, la Gerencia deja definitivamente a la empresa sin una figura directiva que lleve el timón y dé continuidad a la gestión empresarial durante el tiempo en que los directivos políticos intentan adaptarse a su efímera situación. El caso del pozo de tormentas del parque Hermanos Castro es el ejemplo más claro del problema que aquí exponemos.