CSI LIBERBANK

De los creadores de “¿Fusión con Unicaja? Namás somos buenos collacios” (desenfadada comedieta d’amor financieru), “Con amenaces de despíu negóciase meyor” (cine gore de baxu presupuestu) y “Al trabayador, al cliente y al gurrión, perdigón” (documental cinexéticu rodáu n’escenarios reales) llega “Ensin solapamientu, sobra’l 30%” (distopía futurista protagonizada por altos executivos bancarios tresformaos en zombis caníbales que se alimenten de trabayadores despedíes)

Mientras la dirección se niega a informar a las y los trabajadores acerca del estado real del proceso de fusión con Unicaja, desde ambas entidades continúan filtrando a la prensa noticias interesadas en las que en lo único que están de acuerdo es en que sobramos un número de trabajadoras y trabajadores que fluctúa entre la cifra genérica de 3.000 hasta la publicada recientemente en base a un informe de Kepler Cheuvreux (sean estos personajes quienes sean en ese espeso mundo de quienes viven de las desgracias, los despidos y los recortes ajenos) que, con un nivel de detalle alarmante, cifra los recortes vinculados a la fusión en el despido de 2.452 empleadas y empleados y el cierre de 42 sucursales.

Obviamente, aunque renunciamos a aplicar la lógica de la gente normal a las elucubraciones mentales de las cúpulas directivas de los bancos, el que se publique esa cifra tan exacta de supuestos excedentes y de cierre de sucursales, parece indicar que lo que se pretende es dejar claro que ya están evaluados quiénes sobramos y dónde sobramos (según ellos, claro está. En nuestra humilde opinión, quienes viene sobrando hace demasiados años son los directivos que nos han llevado de recorte en recorte para encubrir su nefasta gestión, primero con la disculpa de la crisis y ahora con la disculpa de la fusión).

Estos maquiavelos de medio pelo quieren, además de añadir nueva presión y nueva fuerza a su política de continuas amenazas de despido, hacernos caer en la actitud egoísta e insolidaria de esperar a ver si hay suerte (sic) y los ajustes se ceban en otros y no nos afectan a nosotras y nosotros.

En el caso de la CSI, como era de esperar, seguimos manteniendo nuestra clásica (y nada original, es lo que siempre hizo el sindicalismo de clase) estrategia de denunciar los atropellos contra las y los trabajadores y pelear contra los recortes y los despidos considerando que cuando pretenden despedir a cualquier compañera o compañero eso nos afecta a todas y todos y debemos pelearlo entre todas y todos.

Hoy, coincidiendo con la presentación de resultados de la entidad (esa obra maestra de la ingeniería contable tan falsa y tan ajustada a los intereses de la dirección como los resultados del resto de las entidades bancarias) las y los delegados de la CSI en Cajastur/Liberbank hemos protestado en la Escandalera contra estos anuncios de ajustes y despidos vinculados al proceso de fusión con Unicaja.

A seguir en la pelea.

Solas o en compañía de otros.

Por la cuenta que nos trae a todas y todos.

Que viva la lucha de la clase obrera!

31 de enero de 2018

P.D.: No podemos caer en la tentación de creer que, en lugares donde existe una lógica preocupación sobre las noticias acerca de posibles recortes de personal derivados de la fusión, como pueden ser los Servicios Centrales de Asturies, organizaciones como el Sindicato Amarillo STC que, gracias al pucherazo cocinado en connivencia con la dirección, controla el 100% del comité fraudulento elegido con el record de abstención (60%) no han cumplido con su obligación de informar a las y los compañeros a los que supuestamente representan de su opinión (si la tuvieran o tuviesen) acerca de estos aciagos planes de futuro.

Muy al contrario.

En las últimas fechas, las y los trabajadores de Servicios Centrales y Uviéu OP han tenido el privilegio de recibir la visita de algún delegado del Sindicato Amarillo STC.

Y no solamente una vez.

Dos veces, para ser exactos.

Una vez, para vender lotería de Navidad y otra, para vender lotería del Niño.

Así, tal cual.

A ti, qué te parece?

Imagínate a nosotras y nosotros.