¡La Sindical no se toca! O La conjura de los necios, con intento de asalto y derribo.

Ayer, 14 de marzo asistimos una jornada ambigua.

Por un lado, manifestamos nuestro rotundo rechazo a la propuesta de derribo de la Casa Sindical, lo defendimos en el pleno municipal y lo reclamamos a viva voz en la calle; y nuestro grito dió sus frutos: la propuesta inicial de Ciudadanos solicitando el derribo del edificio tuvo que ser retirada. Satisfacción.

Pero, como no podía ser de otra manera, la insoportable levedad del ser político se manifestó en todo su esplendor en un pleno en el que finalmente (con los votos a favor de C’s, Foro y PSOE, la abstención de IU y PP, y el voto en contra de XsP) se aprobó una redacción perversamente imprecisa:

El Pleno del Ayuntamiento de Xixón insta al equipo de Gobierno a iniciar las oportunas negociaciones con el Ministerio de Trabajo y las organizaciones sindicales que tienen cedido en uso parte del edificio de la “Casa Sindical” para tratar de alcanzar un acuerdo sobre su futuro, asegurando, en todo caso, su integración en el entorno, y un mayor aprovechamiento del espacio a través de la coexistencia de varios usos.

Gran operación de maquillaje por parte de C’s+Foro+PSOE: quitamos la palabra demolición, que es un poco gruesa, y la sustituimos por futuro; aseguramos su integración con el entorno (que bien puede ser otro sinónimo de derribar) y, para rematar, consolidamos nuestras verdaderas intenciones con la bonita expresión de “un mayor aprovechamiento del espacio a través de la coexistencia de varios usos”: que viene a ser “nos hacemos con el pastel, lo repartimos como nos convenga, lo vendemos o alquilamos a quien bien pague por ello y hacemos una buena caja a partir de la nada”.

Rabia, indignación = Resistencia y defensa.

Así las cosas, PEDIMOS el apoyo ciudadano, académico, profesional y de la opinión pública para defender la Casa Sindical de Xixón, como símbolo material de la memoria histórica reciente de la ciudad –obrera, reivindicativa y solidaria–, por tres razones fundamentales:

– porque en cualquier propuesta tiene que primar el interés público y social sobre los intereses crematísticos y especulativos, y la que nos ocupa presenta elementos clarísimos de apoyo a la especulación y al pelotazo urbanístico.

– porque es una propuesta cargada de juicios de valor, de opiniones y de calificaciones no contrastadas, tanto a nivel estético, como arquitectónico e histórico y, por tanto indigna de tenerla en cuenta para el interés cultural y promocional de la ciudad.

– porque el destino de este edificio, ciñéndonos a su titularidad y uso, solo debería ser objeto de debate entre quien ostenta su propiedad y quienes la gestionan, es decir, el Ministerio de Trabajo y los sindicatos alojados en él, y no caben injerencias municipales que no vengan avaladas por un efectivo movimiento ciudadano.

DENUNCIAMOS la desidia de unas administraciones que descuidan y maltratan reiteradamente nuestro patrimonio histórico, arquitectónico, inmaterial y cultural.

LUCHAREMOS por la dignificación de la Sindical: abriremos un proceso informativo a diferentes niveles (arquitectónico, histórico, social) para sostener la exigencia de la rehabilitación y mantenimiento que precisa el edificio, con el objetivo de que se mantengan y se amplíen sus funciones de uso social al servicio de la defensa de las y los derechos de los trabajadores y de los colectivos más desfavorecidos.

¡La Sindical nun se toca!