Represión. Año dos, Ley Mordaza

Cuando el monopolio de violencia del Estado se impone parcial y arbitrario, la autodefensa es aún más legítima.

Se cumplen dos años de implantación “democrática” de la Ley de Seguridad Ciudadana, una ley coercitiva además de regresiva en cuanto a derechos y libertades. En su definición teórica ya se preveía totalitaria, y en su práctica se demuestra ilegítima.

Excusándose en el “orden social” y “seguridad ciudadana” lo que intenta conseguir es reprimir el pensamiento divergente, atacando cualquier expresión de protesta, de denuncia, bien en la calle o en las redes sociales, imponiendo un sistema punitivo que salvaguarde los intereses de la clase dominante en perjuicio de las clases populares.

El nivel de arbitrariedad es tal que las «fuerzas de seguridad» son juez y parte pudiendo sancionar directamente, basándose en su interpretación de los hechos sin que medie un tercer elemento. Esto nos ha dado como resultado sanciones que rozan lo absurdo, aunque por absurdas igual de graves y que, como no, conllevan una sanción económica, lo que puede alentar aún más el abuso de poder.

Históricamente las conquistas de la clase obrera y la defensa de éstas se consiguieron con la organización de nuestra clase y la lucha en todos los frentes. Una vez más no queda otra si queremos revertir sus leyes y todos los ataques que estamos sufriendo en el terreno laboral, económico y social. Y eso es lo que quieren parar con sus leyes. Sin embargo ni nos dan miedo ni vamos a dejar de pelear.

Desde la CSI hacemos un llamamiento al conjunto de la clase obrera a la organización, la lucha y la solidaridad contra las leyes del Capital.

Ante su represión, nuestra solidaridad!!