Dictada sentencia que considera delito la participación en una manifestación legal en protesta por los despidos de la cafetería del Grupo Covadonga.

Una sorprendente sentencia que considera delito la participación en una manifestación legal en protesta por los despidos de la cafetería del Grupo Covadonga.

Condenados al pago de una multa cuatro trabajadores de la Cafetería del grupo Covadonga y el secretario general de la CSI por un delito de amenazas leves.

Hoy hemos conocido la sentencia del Juzgado de Instrucción número 4 de Gijón acerca de la denuncia en torno a una manifestación legal que, para protestar contra los despidos en la cafetería del Grupo Covadonga, tuvo lugar el 16 de febrero de 2017 y finalizó frente al local propiedad de uno de los socios de dichas cafeterías.

Cabe recordar que, incumpliendo la obligación de subrogar a los trabajadores, los nuevos adjudicatarios de la cafetería del Grupo Covadonga procedieron a despedirlos a todos y que, gracias a las movilizaciones, al apoyo de los socios del grupo y a la solidaridad de otros colectivos (muy a destacar el de las compañeras de las cafeterías del Campus de Viesques, que continúan en lucha por sus puestos de trabajo), se consiguió la firma de un acuerdo por el que los trabajadores despedidos fueron readmitidos, con lo que se dio por concluido satisfactoriamente el conflicto laboral.

El viernes pasado tuvo lugar el juicio derivado de la denuncia de la esposa del propietario del local donde finalizó la manifestación legal del día 16 de febrero, que acusaba a cuatro trabajadores de la cafetería del Grupo Covadonga y al secretario general de CSI (sindicato convocante de la protesta) por supuestas amenazas.

La jueza no permitió declarar a los testigos de la defensa (tampoco a los de la acusación que, al parecer, no eran necesarios para condenar a los acusados del tremendo delito de participar en una protesta laboral). Según la sentencia “los integrantes de la manifestación a través del megáfono y coreados por el grupo profirieron la expresión “la próxima visita será con dinamita”, afirmación ésta que se refuerza por el hecho de que “el audio aportado por la acusación se escucha perfectamente como un grupo profiere dichas expresiones”.

O sea que, según esta sentencia, un grupo de personas que estaba entre los 200 manifestantes (según el informe policial) que participaron en la protesta gritó “la próxima visita será con dinamita” y, por lo tanto, sin necesidad de identificar a quienes gritaron dicha frase supuestamente delictiva y sin que en ningún párrafo de dicha sentencia se afirme ni se intente probar que quienes la profirieron fueron los acusados, se condena a los cuatro trabajadores en lucha por su puesto de trabajo y al secretario general de la CSI al pago de una multa de tres meses de multa diaria de 8 euros (720 euros en total) o un día de privación de libertad por cada dos cuotas no satisfechas.

Todo un ejemplo de esta clase de justicia (o justicia de clase) que, como las serpientes, sólo pica a quienes van descalzos y no es ciega, sino ligeramente estrábica, ya que sólo mira hacia un lado y que parece indicar que, ante los atropellos a los derechos de los trabajadores y a los despidos injustos e ilegales, sólo nos queda la resignación, la protesta virtual por Facebook y, en caso de que salgamos a la calle, debemos molestar más bien poco y ajustar las consignas a los políticamente correcto.

¿Tendremos que gritar entonces “Perdone que le molestemos, estimado empresaurio despedidor, pero nos gustaría que, cuando le venga a bien, reconsiderase su postura de echarnos a la calle, más que nada para que nosotros y nuestras familias podamos llenar la barriga sin necesidad de ir a un comedor social”?

Demasiado largo, nos quedaríamos sin resuello y el megáfono sin pilas.

¿Tal vez, en vista de esta sentencia, debemos corear un pareado como “Vivan los despidos, los tenemos merecidos” para no ser acusados de amenazas?

Demasiado servil, aún para estos oscuros tiempos que corren.

En todo caso, una lamentable sentencia que no nos va a impedir seguir reivindicando los derechos de los trabajadores.

A seguir en la pelea y ahora más que nunca: que viva la lucha de la clase obrera!!