Continúa el saqueo de Cajastur

“El ejecutivo moderno cobra un salario monstruoso por ceñirse a tres principios: protegerse a sí mismo y a su entorno, ordeñar al cliente hasta que sangre y, en tercer lugar, generar beneficios para el accionista, aunque si no los genera se aplica el primer principio” Aeropuerto, Enric González

Los últimos movimientos bursátiles en torno a Liberbank por parte de los grupos especuladores que están haciéndose, a precio de saldo, con lo que fue nuestra Caja constituyen una clara demostración de que todo el proceso de privatización de Cajastur es un ejemplo de libro de saqueo del patrimonio de todos para beneficio de unos pocos.

Las noticias publicadas acerca de la compra por parte de la Corporación Masaveu de más acciones de Liberbank y sobre el peso de ese grupo de la oligarquía asturiana y de los fondos de inversión mexicanos en el accionariado del banco son la mejor prueba de las maniobras especulativas ligadas al proceso de privatización/liquidación de Cajastur, con la impagable (o no tanto) ayuda de los directivos que han pilotado todo este proceso de saqueo.

No resulta inocente, en todo este expolio, la caída en bolsa de Liberbank (un 66% desde enero de este año, sin que, cómo sería lo lógico, se ponga de patitas en la calle a sus directivos) que permite este tipo de escaladas en el control del banco a precio de saldo, depreciando, además, el valor de las acciones que posee la Fundación Bancaria Cajastur (el 30%) y el resto de las Fundaciones Bancarias provenientes de las antiguas cajas.

De resultas de todas estas maniobras especulativas, entre la oligarquía asturiana que en su momento vendió al mejor postor la banca privada regional para dedicarse a otras actividades más especulativas y mucho más lucrativas y entre los fondos especulativos mexicanos suman el 15% de las acciones de Liberbank, la mitad de las que posee la Fundación Bancaria Cajastur, heredera de la Caja de Ahorros de Asturias (30%) y más de las que tienen las Fundaciones Bancarias de Caja de Extremadura (9%) y de Caja Cantabria (6%)

Resulta evidente que lo que menos interesa a estos grupos económicos es la viabilidad a medio y largo plazo de la entidad y, por tanto, de los puestos de trabajo y también resulta evidente que el equipo directivo de Liberbank está desarrollando una política que sólo favorece los intereses de esos grupos especuladores.

Es necesario, por tanto, continuar con la denuncia de este monumental atraco y con la protesta contra el proceso de privatización/liquidación de Cajastur.

En Xixón se denunció el cierre de oficinas.

El plan de reestructuración va más allá de un simple ajuste más de plantillas, ya que supondrá el cierre de 36 oficinas de la antigua Cajastur en Asturies
y el pase a oficinas de autoservicio, es decir, solamente con cajeros, de otras 20.

Este plan de reestructuración supondrá que echen el cierre oficinas de Cajastur de pueblos como San Juan de Beleño, Colombres, Martimporra, Campu Casu, Taramundi, Arenas de Cabrales, Castropol, Pola de Somiedo o Cerredo, capitales todos ellos de sus concejos.

Pero también se cerrarán oficinas en La Espina, Cancienes, La Riera, Sevares, Tormaleo o Tuilla.

Y junto a ellas, seis en Oviedo, nueve en Gijón, otras dos en Avilés, dos más en La Felguera y Sama, otra más en Mieres.

Y ello unido a las 20 oficinas que cierran sus puertas al público para convertirse en oficinas de autoservicio con cajeros como prestación única. Siete en Oviedo, nueve en Gijón y las cuatro del plan piloto de Avilés.