Comunicado del Colectivo de Intérpretes de Lengua de Signos: recortes y represalias

CSI-INTÉRPRETES DE LENGUA DE SIGNOS (ASTURIES)

El pasado 7 de junio se aprobó en la Junta General de Asturies una Proposición no de Ley que insta al Gobierno a no prorrogar el servicio de intérpretes de Lengua de Signos para la atención al alumnado sordo a la actual adjudicataria del servicio debido a las condiciones laborales en las que mantiene a las y los intérpretes, y a dar los pasos oportunos para la creación de una bolsa pública de empleo para estas y estos profesionales.

En el momento en el que al Grupo Parlamentario Socialista le tocó fijar su posición, que por cierto fue votar en contra, es decir, mostrarse a favor de mantener el servicio durante el próximo curso en la misma lamentable situación que hasta ahora; Elsa Pérez, portavoz del PSOE en la comisión de educación afirmó: “Comienzo rechazando categóricamente que exista ningún tipo de represalia por parte de la Consejería de Educación y Cultura ni con estos trabajadores ni con ningún otro”. A pesar de esta declaración, estamos en disposición de afirmar que la Consejería de Educación tiene previsto otro hachazo al alumnado sordo y a las y los profesionales que lo atendemos.

El próximo 21 de junio pasaremos a engrosar las listas del paro. En caso de que nos reincorporemos a nuestros puestos de trabajo el día 12 de septiembre (algo que todavía está en el aire), nuestras jornadas laborales se van a reducir drásticamente, por lo que nuestros salarios ya no alcanzarán ni los 400 euros. Si esto no son represalias que expliquen a qué se debe esta reducción de recursos. De hecho ha sido la tónica habitual desde que en junio de 2015 seis trabajadores decidieran interponer una demanda contra la Consejería de Educación y contra Adecco. De aquellos seis trabajadores, hoy sólo están en activo cuatro, y han sido esos cuatro quienes más han visto aminorada su jornada laboral.

A nadie se le debe escapar además que esta reducción de nuestras jornadas supone que al alumnado sordo le suprimen su más básico recurso de accesibilidad. Como bien escribía alguien ayer en El Periódico de Catalunya “¿alguien se plantearía sólo ofrecer algunos recursos a un niño ciego?”. Esto es precisamente lo que están haciendo en las aulas asturianas con el alumnado sordo, ¿cómo pretenden que accedan a los contenidos de las clases si sólo cuentan con sus intérpretes durante unas pocas horas al día?, ¿qué clases debemos priorizar: lengua, matemáticas, conocimiento del medio, educación física,…? Obviamente a todas no podemos entrar y, menos aún a partir del año que viene si se cumple, como la Consejería tiene previsto, que la presencia de las y los intérpretes se reduzca a 15 horas semanales.

Señores y señoras de la Consejería: una persona sorda es sorda las 24 horas del día, ¿se les ocurriría a ustedes, por poner un ejemplo, facilitar material en Braille a un alumno ciego sólo de 9 a 11 y quitárselo a partir de esa hora? ¡Es precisamente eso lo que están haciendo con el alumnado sordo!

La Ley 27/2007, de 23 de octubre, por la que se reconocen las lenguas de signos y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas, recoge lo siguiente: “Las Administraciones educativas facilitarán a las personas usuarias de las lenguas de signos su utilización como lengua vehicular de la enseñanza en los centros educativos que se determinen”. Resulta evidente que esto no se está cumpliendo.

Por último queremos decir alto y claro que podrán intentar reducirnos jornadas, mandarnos a la Conchinchina por cuatro duros o no contratarnos el año que viene por haber luchado por cambiar esta pésima situación, pero no vamos a callarnos porque queremos poder vivir de nuestro trabajo sin tener que pedir dinero prestado a nadie y porque creemos justo y necesario que el alumnado sordo pueda disfrutar de un sistema educativo que no lo discrimine.