A proposito de los despidos en el RGC Cultural Covadonga

Comunicado de la CSI:

1- El jueves día 12 se mantuvo una reunión, en las instalaciones del RGC
Covadonga, con la nueva adjudicataria de las cafeterías. Concretamente con
uno de los socios de La Buena Vida Tonada S.L.

2- Durante la reunión nos explico su postura y nosotros, como representantes de
los trabajadores, trasladamos la nuestra. Después de una larga y cordial
conversación planteamos como alternativa a los indeseados despidos la
posibilidad de hacer un ERE suspensivo de contratos hasta la finalización de las
obras previstas, con el compromiso expreso de que una vez reiniciada con
normalidad la actividad empresarial los trabajadores serian reincorporados a
sus puestos de trabajo. De esta forma se limitarían los perjuicios tanto para
una, como para otra parte. Se compromete a darnos respuesta el lunes 16.

3- El lunes 16, mediante conversación telefónica, la propuesta es rechazada y se
nos dice que van a prescindir de 8 o 9 personas y haciendo un esfuerzo porque
realmente les sobran todos. Con argumentos, a nuestro entender poco afortunados, se nos dice que necesitan gente con otro perfil por el tipo de negocio que piensan implantar. Se sostiene que son gente muy mayor y con escasa formación.

4- Decidimos contactar con el presidente del RGC Covadonga, pues leído el pliego
de condiciones de adjudicación, entendemos que este no se ajusta, en cuanto a
su cumplimiento, con el noble propósito que persigue al incluir en el pliego de
condiciones la obligación por parte del adjudicatario de subrogar a los antiguos
trabajadores.

5- El miércoles 18 nos reunimos con el presidente del RGC Covadonga y parte de
la directiva para explicar la situación y tratar de dar salida a esta. Se vuelve a
proponer la solución transmitida a la adjudicataria y se les solicita su
intervención para exigir que se cumpla íntegramente el pliego de condiciones,
ya que no creemos que la intención del presidente del Grupo, ni de su junta
directiva, fuera el incluir como un condicionante la subrogación del personal
para coger las cafeterías y a continuación permanecer impasibles mientras se
despide a la mitad de la plantilla, dando su bendición al mal proceder del nuevo
adjudicatario. Les decimos que se pacta subrogar, no subrogar y al día siguiente
despedir.

6- El mismo miércoles 18 solicitamos, como socios del RGC Covadonga, el
contrato hecho por su parte con La Buena Vida Tonada S.L., manteniéndonos a
día de hoy a la espera de su entrega.

7- Al final de la tarde del jueves 19 se nos traslada documentalmente una
propuesta de acuerdo donde se propone la creación de una bolsa de empleo,
que incluye a los trabajadores despedidos. Se habla telefónicamente con el
presidente del RGC Covadonga y se le dice que ese documento es papel mojado
y que no garantiza nada, ya que solo confirma el despido de los trabajadores.
Nos dice que hagamos nosotros el documento y que contemos con el aval del
RGC Covadonga.

8- En la mañana del viernes 20, a primera hora de la mañana enviamos un posible
documento de acuerdo que simplemente es rechazado.
Se puede concluir que los argumentos que esgrime el nuevo adjudicatario (La
Buena Vida Tonada S.L.) para despedir a estos trabajadores no se sostienen.

Se propone una solución hasta la reanudación plena de la actividad, que
relativiza perjuicios tanto a una parte como a otra, y es rechazada.

Se ignora, en una postura carente de toda sensibilidad, la posibilidad de
impartir formación a los trabajadores y simplemente se pretende prescindir de
ellos como si fuera mercancía caducada.

Sabemos que una vez se retome la plena actividad empresarial la plantilla se va
a incrementar hasta un número próximo a las 40 personas. Ahora mismo nos
está llegando la información de que hay nuevo personal trabajando, por lo que
carece de coherencia decir ahora no los contrato pero luego sí. La pretensión, y
lo sabemos, es que sea nunca.

El papel del RGC Covadonga no puede ser el de mirar para otro lado, validando
este tipo de actuaciones, y tratando de cubrir el expediente con propuestas
documentales para ingenuos que no garantizan nada. No cabe en la cabeza del
común de los mortales que alguien te despida, te abone la indemnización
correspondiente, te meta en una bolsa de empleo y a los tres meses, una vez
finalizadas las obras previstas, te vuelva a contratar. Es un insulto a la inteligencia.

Aquí solo cabe una solución, la reincorporación inmediata de los trabajadores o un
acuerdo que garantice su reincorporación al puesto de trabajo una vez se reanude
la actividad. No sirven componendas. El RGC Covadonga no puede ser ni
permisivo, ni corresponsable con este tipo de actuaciones situadas en las
antípodas de cualquier tipo de responsabilidad social y por tanto muy alejadas de
los valores que el RGC Covadonga promueve.