Desestimada la demanda del jefe ugetista Donaire contra nuestro compañero Cándido

Hoy hemos conocido la sentencia derivada del juicio planteado por Donaire, secretario general de MAC-UGT contra Cándido y la revista Atlántica XXII por una información publicada acerca de la corrupción de la UGT.

En la sentencia se reconocen todos y cada uno de los hechos que se le imputaban a tan alto dirigente de la UGT: la propiedad de una moto (regalada por la empresa Suzuki al no poder probar su adquisición legal), la pertenencia a diversos consejos de administración de múltiples empresas, la propiedad de un piso en primera linea de la playa de Poniente (Gijón), y la utilización privativa de un coche de alta gama perteneciente a la UGT. A todo ello debemos de añadir nosotxs que tiene unos ingresos superiores a 5.000 € mensuales como se afirmó en el desarrollo del juicio.

El magistrado concluye que en el artícuo de la revista lo que se pretendía era poner de manifiesto “una contradicción entre un determinado estilo de vida y la condición de sindicalista”. En consecuencia la sentencia absuelve a Cándido pues únicamente realizó una crítica a “la forma en que el demandante ejerce su labor sindical”.

Todxs podemos entender ahora, por si todavía no nos quedaba claro, el por qué la UGT actúa no como defensor de lxs trabajadorxs sino como apoyo al sistema capitalista al entrar en el engranaje de ataques a los derechos de clase obrera, engaños y corruptelas, temas muy de actualidad. Por eso prefieren las negociaciones a través de sus dirigentes y no de las asambleas, por eso firman sin ningún tipo de lucha cuantos ERE’s se encuentran por el camino, y despidos les pongan encima de la mesa. Y encima la UGT, en este caso teniendo como vocero a Donaire, se sienten ofendidos y demandan a un trabajador con la pretensión de obtener un importante cantidad de dinero, en concreto 30.000 €. Como sino chuparan ya bastante.

De nuevo tenemos que felicitar a Cándido y a nuestra organización por este triunfo, recordando y gritando aún con más fuerza que el ¡TRABAJO NO SE VENDE, SE DEFIENDE!