Movilizaciones contra la represión y por la absolución de todas las personas encausadas por luchar por los derechos populares y las libertades públicas

¡ASTURIES EN PIE!

No cabe duda de la desesperada situación por la que están pasando millones de personas en Asturies y en el Estado español. Despidos, cierres de empresas, paro, pérdida de viviendas, familias arruinadas, pobreza…, están generando una serie de protestas sociales cada vez más intensas.

La rabia popular va en aumento cuando se comprueba la excesiva riqueza en la que vive una minoría privilegiada y la patente impunidad que rodea a una corrupción política y económica cada vez más generalizada.

La explosiva situación social que se está creando, está siendo contestada desde el Gobierno con una escalada desproporcionada de la represión, en la que las detenciones y encarcelamientos arbitrarios y la proliferación de exageradas sanciones económicas sin ningún sentido, hacen desaparecer en la práctica todos los derechos y libertades públicas.

Los mismos que nos despiden, que nos quitan las medicinas, nos cierran hospitales, nos niegan la educación, hacen desaparecer los servicios sociales y nos obligan a vivir en la miseria, no dudan en gastar millones de euros para lanzarse a una política represiva en la que los trabajadores y trabajadoras, que son las verdaderas víctimas de la crisis, son tratados como delincuentes cuando salen a la calle con el único objetivo de pedir un trabajo y una forma de llevar el pan a su casa.

Así, durante este año y el que viene, tendrán lugar en Asturies juicios importantes, con peticiones de cárcel que, en conjunto, podrían llegar a los 30 años y multas millonarias, a personas que participaron en el conflicto minero, en la huelga general del 14-N, y en las luchas obreras y sociales que se están desarrollando en Asturies.

Tenemos que impedir que personas, nativas o inmigrantes, se mueran a las puertas de los centros sanitarios en los que sólo se atienda a quienes tienen dinero para pagarlo. Tenemos que impedir que, otra vez, sólo los ricos tengan acceso a los estudios. Tenemos que impedir que las personas con necesidad de atención social, acaben tiradas por las calles. Tenemos que impedir que el simple hecho de protestar nos lleve directamente a la cárcel. No podemos permitir que todo esto ocurra, mientras banqueros, empresarios, especuladores y políticos corruptos amasan fortunas obtenidas ilegalmente y en la más absoluta impunidad.

Este sistema capitalista que nos gobierna, nos condena al paro y la miseria sin darnos otra alternativa que salir a la calle a pelear por nuestros derechos más básicos. Pero en esa lucha, nos imponen otra condena aún peor: la represión y la cárcel.

Por eso, en esta pelea, cada persona represaliada debe ser una prioridad en nuestra acción solidaria.

¡NI UNA PERSONA SOLA ANTE LA REPRESIÓN!.
¡JUSTICIA SOCIAL!.