Más multas a los trabajadores y trabajadoras por protestar contra el saqueo de Cajastur

La alcaldesa de Gijón/Xixón (Foro Asturias) aplica la Ley Corcuera (PSOE) a raíz de una denuncia de la Policía Nacional, que depende de la Delegación de Gobierno (PP).

Todos ellos, supuestos enemigos políticos que tienen un lema común: “Al obrero y al gorrión, perdigón”

La Corriente Sindical d’Izquierda (CSI) denuncia que el Ayuntamiento de Xixón/Gijón multa a dos trabajadores de Cajastur por una protesta de las Asambleas de Trabajadores en Lucha durante el día de la Caja en la Feria de Muestras.

Menos de un mes después de haber tenido lugar la protesta del día de la Caja en la Feria de Muestras de Xixón/Gijón (9 de agosto), a dos trabajadores de Cajastur, militantes de la CSI, nos remiten tres multas por denuncias efectuadas por la Policía Nacional con ocasión de una movilización de trabajadores y trabajadoras de las empresas en crisis.

A uno de los trabajadores le imponen multa de 302 euros por “la provocación de reacciones en el público que alteren o puedan alterar la seguridad ciudadana en la celebración de espectáculos públicos o actividades recreativas” que concretan como “con ocasión de una concentración no comunicada, el denunciado falta al respeto a la policía en público, tocando una trompeta junto al oído de uno de los agentes en reiteradas ocasiones”. Califican la falta como Grave.

A otro trabajador le imponen dos multas distintas por los mismos hechos. Una multa de 90 euros (calificada como leve) por “alterar la seguridad colectiva u originar desórdenes en las vías, espacios o establecimientos públicos” debido a que “con ocasión de una concentración no comunicada, altera el orden público y la seguridad ciudadana, recriminando y gritando a la Policía por motivos de su actuación y tratando de impedir la identificación de un concentrado”.

Otra multa de 302 euros (calificada como grave) por “la provocación de reacciones en el público que alteren o puedan alterar la seguridad ciudadana en la celebración de espectáculos públicos o actividades recreativas” por, siempre según la denuncia policial, “con ocasión de una concentración no comunicada, provoca reacciones en el público que alteran la seguridad ciudadana, arengando a los mismos con el fin de alterar el orden público, recriminando y gritando a la Policía por motivos de su actuación”.

La CSI denuncia especialmente la actitud del Ayuntamiento de Xixón/Gijón, cuya policía municipal no tuvo arte ni parte en este asunto. A la CSI le consta que quienes lo dirigen están sumándose, con un entusiasmo digno de mejor causa, a la persecución, a través de sanciones económicas, a la protesta social y laboral.

Para la CSI, resulta muy aleccionador el hecho de que, si hay algo en lo que parecen estar totalmente de acuerdo partidos políticos supuestamente tan dispares como Foro Asturias, PSOE y PP, es en la política de represión a quienes se oponen a las privatizaciones, los recortes, los despidos, el saqueo de lo público y la corrupción.

Evidentemente, los afectados van a recurrir las sanciones y a continuar en la pelea por los derechos de los trabajadores y trabajadoras.