Conferencia: Desobedecer, impugnar, objetar el gasto militar

Tica Font
directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz (ICIP), vicepresidenta de Justícia i Pau, experta en el comercio de armas, investigadora del Centro de Estudios para la Paz JM Delàs.

Pere Ortega
investigador sobre paz y desarme del Centre d’Estudis per la Pau J. M. Delàs (Justícia i Pau) y miembro del Centre de Treball i Documentació.

26 de mayo en el Antiguo Instituto de Xixón a las 7.

Conferencia :
Desobedecer, impugnar, objetar el gasto militar

Frente a la cifra-barbaridad del paro, que golpea actualmente a millones de personas, como consecuencia, entre otras causas, de la “burbuja inmobiliaria” que arrastró al resto de la economía productiva, existe otra “Burbuja enorme de las armas”, de 35 mil millones de euros, que produce el grandísimo endeudamiento del Ministerio de Defensa, en quiebra, en suspensión de pagos.

La burbuja de las armas se produjo con la entrada de nuestro país en la OTAN, el 30 de mayo de 1982, que se convirtió en el miembro número 16 de la Organización del Atlántico Norte. En ese momento el gobierno se embarcó en grandes proyectos militares por valor de 25 mil millones, aplicando pagos diferidos a 2020 y 2030, con 15 mil millones de créditos a cero interés a 20 años. Han pasado 18 años y no se han devuelto ni un euro ni se han pagado las armas: de ahí se deriva la deuda de 35.000 millones de euros.

Gasto militar para el gasto social.

Las armas destruyen la economía real y provocan empobrecimiento. Hay un ciclo económico de las armas que comienza y acaba en el Estado. En los presupuestos. En el 80% de esas armas que compra el mismo Estado, y “sólo” un 20 % queda para la exportación, y de ello el 18 % va a otros estados, y un 2% a la economía informal delictiva. Por tanto, el 98% va a los estados, destruyendo riquezas en el Norte y en los países del Sur.

Una rémora para el desarrollo tecnológico
¿Qué son las armas?, ¿pérdidas o beneficios? se preguntaban Tica y Pere. Los argumentos que utiliza el complejo militar industrial es que su investigación es útil, porque después se utiliza en destinos civiles. Pero Tica y Pere desmontaron esta afirmación: la computadora, el transistor, en realidad, estuvieron secuestrados 30 años por los militares, que hicieron “trasvase de tecnología” sólo cuando ya les habían sacado todo el jugo, y retrasaron así el desarrollo civil. Esa investigación militar es una rémora para el desarrollo tecnológico. Y pusieron el ejemplo de Alemania y Japón tras la segunda guerra mundial: como se les impuso que no tuvieran industria militar, dedicaron esos recursos a su propio desarrollo produciendo “el milagro” alemán y japonés en sólo 15 años.

Para estos investigadores, el gasto militar es sólo gasto, no genera contraingreso y, por lo mismo, endeuda, genera déficit público, entorpece el crecimiento.Además, genera militarismo en la sociedad, desconfianza y posibles conflictos.

Las cifras de 1.750 billones de dólares en el gasto militar mundial, supone 225 por persona y año. Para la paz la ONU destina el 0.01 % del presupuesto, una cifra ridícula que choca con su retórica de construcción de la paz. En el caso español el presupuesto real es de 16.492 millones para 2013, lo que supone 45 millones diarios, y 360 euros por habitante y año, el 1,55 del PIB. La exportación de armamento en el mundo ha sido de 29.954 millones, y la española de 2.431 millones.

España, sexto país exportador de armas
No obstante como ese dato es secreto y sólo se maneja en un comité reducido del parlamento, no se dice a qué países se exportan las armas, por lo que hay que investigar de otras formas. España ocupa el 6º lugar en esas exportaciones, y si se consideran los 27 países de la UE entonces es la primera de la lista mundial.

El gasto militar mundial actual supera al de la “guerra fría”. El gasto de exportación ha crecido después de la disminución que tuvo lugar tras la caída del bloque del Este, pero se ha recuperado aceleradamente desde la caída de las torres gemelas.

En cambio, en España el ascenso es continuo siempre en exportación de armas, estando entre los destinos muchos que tienen guerras o violan derechos humanos, contradiciendo así la “posición común” de la UE: Israel, Colombia, Filipinas, Indonesia, India, Emiratos, Arabia Saudí, Marruecos…

Adicionalmente muchas de las armas fabricadas en España han pasado “de moda” en poco tiempo, mientras la deuda perdura en el tiempo.

Los “drones”, tecnología de control de la población civil
Ahora la tecnología militar prioriza los “drones” o aviones no tripulados, y los usa en las guerras del presente con enorme efectividad de muertes supuestamente selectivas, pero con gran daño colateral en la población o supuestas equivocaciones.

Los drones fueron inventados por Israel para controlar a los palestinos, y es una tecnología militar de absoluto control de la población civil.

Ya hay más militares en EEUU entrenando con “drones” que entrenando con aviones, y la “habilidad” se relaciona con los jugadores de videojuegos violentos. La nueva generación de “drones” y robótica militar también pone los pelos de punta: existen ya 10 mil modelos distintos, para aire, agua y tierra, y están diseñando los que disparan sin que ningún personal militar o político les de la orden. Eso genera alguna contradicción como, por ejemplo, la que plantea el interrogante siguiente: ¿De qué forma se les aplica a las máquinas la Convención de Ginebra? ¿cómo sería el Derecho Internacional Humanitario aplicado a “drones” y robots?

La “burbuja de las armas” supone el endeudamiento del Ministerio de Defensa en 35 mil millones de euros
El tamaño del ejército europeo y español también fue cuestionado: 130000 soldados en España es una desmesura. Y visto en el ámbito europeo sobrarían 1700 mil militares, al menos.

La alternativa es la conversión de ejércitos e industrias militares para usos civiles con alternativas para trabajadores y soldados.La alternativa es la objeción de conciencia e insumisión: el derecho a desobedecer frente al inútil y perverso y empobrecedor gasto militar, moralmente repudiable.

También se explicaron iniciativas como la de Escuelas Objetoras a la presencia militar en los centros y espacios públicos.

La campaña, de objeción fiscal a los gastos militares en la declaración de la renta.. continúa.