Los monitores municipales de las piscinas de Avilés exigen soluciones a los problemas de seguridad y prevención

Los monitores municipales de natación de las piscinas avilesinas, mantuvieron una reunión con la responsable del área, la concejala Ana Hevia, para exigirle medidas de prevención y seguridad en el trabajo.

En 2008, un escape de cloro provocó la intoxicación de 4 monitores. Las lesiones de dos de ellos provocaron secuelas irreversibles tan graves que dieron lugar a su jubilación por incapacidad para seguir trabajando. Otros dos tienen lesiones permanentes que, sin embargo no les impiden continuar en su puesto de trabajo.

Tanto la Inspección de Trabajo, como la Seguridad Social y el Tribunal Superior de Justicia dictaron, en distintas sentencias e informes, la responsabilidad del Ayuntamiento en este accidente.

De este modo, la cantidad de dinero que el Ayuntamiento debe abonar a los trabajadores por su responsabilidad en este accidente, asciende a unos 360.000 €, de los cuales 160.000 € corren a cargo de las aseguradoras, en concepto de indemnización, y unos 200.000, a cargo de las propias arcas municipales, en concepto de recargo de prestaciones.

Sin embargo, y a pesar de estas sentencias, los problemas continuaron sin que nadie les ponga solución. Desde 2008, las denuncias de los monitores por las malas condiciones de salud laboral en las piscinas municipales avilesinas, se siguen amontonando en Inspección de Trabajo y los trabajadores continúan padeciendo, de forma continuada, intoxicaciones, lesiones respiratorias, de piel, etc.

El problema se agrava al considerar que los usuarios y usuarias de las piscinas, muchos de ellos niños y niñas de los cursos de natación organizados por los colegios, comparten el mismo espacio que los propios trabajadores, por lo que también se están dando, frecuentemente, casos de lesiones de piel en niños y adultos usuarios. Y todo ello, hasta el punto de que las piscinas municipales avilesinas ya han tenido que ser evacuadas en alguna ocasión.

De esta forma, es la propia Salud Pública lo que podría estar en juego y lo que exige la adopción de medidas preventivas, de forma inmediata.

El último incidente ocurrió el pasado jueves 8 de mayo, cuando al incorporarse a sus puestos de trabajo, los trabajadores se negaron a abrir las instalaciones al público ya que la maquinaria de ventilación y aireación estaba parada.

Con niebla en el ambiente, una humedad del 100% y un fuerte olor a productos químicos, los trabajadores dan aviso al Gerente de la Fundación Deportiva Municipal, advirtiendo de la insalubridad de las condiciones existentes y alertando de que experiencias anteriores aconsejaban tomar medidas inmediatamente, para preservar la salud de trabajadores y usuarios.

Sin embargo, dicho Gerente, haciendo caso omiso, ordenó abrir las instalaciones sin tan siquiera dar aviso al Servicio de Prevención de Riesgos del Ayuntamiento. Todo ello dio lugar a una nueva denuncia ante Inspección de Trabajo, por parte de los trabajadores.

Por todo ello, los monitores municipales han trasladado a la concejala de deportes, Ana Hevia, sus exigencias:

-Puesta en marcha de un protocolo de actuación para casos de emergencia.

-Seguimiento y controles médicos periódicos del estado de salud de los trabajadores.

-Establecimiento de un horario laboral que compagine adecuadamente los tiempos de permanencia en las piscinas con los necesarios momentos de aireación, para evitar que la exposición continuada de los trabajadores a las condiciones ambientales extremas que se dan en las piscinas, continúe provocando el deterioro de su salud.

Para terminar, los monitores municipales advirtieron a la concejala Ana Hevia que, de continuar sin atender sus reivindicaciones, con los dictámenes y sentencias ya obtenidas, acudirán a la vía penal para depurar las responsabilidades a que pueda dar lugar la repetición continuada de este tipo de accidentes.