La CSI hace un llamamiento a participar en la manifestación de las Asambleas de trabajadoras y trabajadores en lucha en Asturies.

En los últimos años, podrían haber cerrado más de 4.000 empresas importantes en Asturies, después de derrochar importantes subvenciones públicas y dejando en la calle a miles de trabajadores y trabajadoras. Gobiernos, parlamentos, ayuntamientos y dirigentes de los grandes sindicatos, fueron cómplices de una sangría que convirtió Asturies en un desierto sin otra alternativa que la emigración o la pobreza.

Nos dejaron un paro insoportable, miles de familias arruinadas y en la calle, unas pensiones miserables y una juventud sin ningún tipo de futuro. La gran mayoría de la clase obrera asturiana ni siquiera trabaja o lo hace en trabajos precarios con sueldos que ya no dan para comer. Hasta los propios alimentos dejaron de estar garantizados y miles de personas tienen que buscar la comida en los contenedores de basura.

La gente se muere en los pasillos de los hospitales o por falta de calefacción y los niños y niñas se desmayan de hambre en los colegios Así de criminal es el sistema capitalista y así de criminales y asesinos son quienes están en los poderes políticos y económicos, amasando fortunas e infligiendo un sufrimiento al pueblo, que ya no podemos seguir tolerando.

El Gobierno y el Parlamento asturianos continúan desaparecidos, votando leyes que solo garantizan sus sueldos y sobresueldos y corriendo a salir en la foto para justificar un trabajo que nunca hicieron. Su inutilidad es tan grande como su caradura y el próximo 17 de mayo vamos a ir hasta el Parlamento asturiano a exigirles que hagan el trabajo para el que fueron elegidos.

A los trabajadores y trabajadoras no nos queda otra salida que seguir con nuestra lucha, porque nos va la vida en ello. La nuestra y la de nuestros hijos e hijas. Y tenemos que hacerlo con otra forma de defender nuestros derechos, con otra forma de hacer sindicalismo.

Sin que nadie decida ni firme nada en nuestro nombre, sin aceptar ni firmar ni un despido ni un cierre de empresa más. Un sindicalismo sin claudicaciones, sin corrupción y sin traiciones.

¡Vamos a continuar en la pelea y vamos a ganar en la calle lo que nos roban en los despachos!.