La CSI exige al presidente colombiano el fin de los asesinatos en Trujillo (Colombia) y el castigo de los responsables

La Corriente Sindical d’Izquierda, que forma parte del grupo de apoyo al Programa Asturiano de Acogida a Víctimas de la Violencia en Colombia, ha enviado una comunicación al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, exigiendo las medidas necesarias para poner fin a los asesinatos de defensores y defensoras de los Derechos Humanos en Trujillo (Colombia), a manos de grupos paramilitares.

En la Corriente Sindical d’Izquierda hemos conocido las nuevas amenazas y atentados sufridos por familiares de las víctimas de la masacre de Trujillo.

Nos resulta extraño que existiendo condena de la CIDH no se protega la integridad de esta gente valerosa. Recordamos con dolor a la señora ALBA Mery Chilito, matriarca de las víctimas de Trujillo, asesinada a tiros en pleno centro de la ciudad el año anterior.

La Asociación de Víctimas de Trujillo había recibido el Premio Internacional DDHH del ayto de Siero en 2011. Ese mismo año una Delegación Asturiana encabezada por el Director de Cooperación del gobierno asturiano, había visitado a la Asociación de Víctimas en su parque-monumento a la memoria que tienen en Trujillo, Valle del Cauca.

Alba Mery Chilito Peñajue de 65 años, fue tiroteada por paramilitares mientras trabajaba en su pequeña tienda en el parque. Ella tenía a su cargo un nieto de 9 años. La semana pasada otros familiares fueron tiroteados en su carro, y la capilla del parque monumento sufrió desperfectos que atestiguan el alto grado de impunidad del terror en Trujillo y la presencia y control paramilitar.

En Trujillo y en Asturies, la Asociación de Víctimas venia denunciando que aquel territorio seguía en manos paramilitares, sin que las autoridades militares y civiles hagan nada, pese a las medidas cautelares indicadas por la Corte Interamericana. La religiosa dominica Maritze Trigos que había estado en Siero para recibir el Premio DDHH, se salvó por casualidad de ser capturada por bandas paramilitares a la salida de la ciudad de Trujillo.

Por todo ello:

EXIGIMOS al Estado colombiano una investigación pronta y seria, verdad sobre los hechos ocurridos y castigo a los responsables.

Al denunciar públicamente los hechos atroces ocurridos, estamos exigiendo, a la vez, que este caso no quede en la impunidad, como la mayoría de los casos de AFAVIT, que después de 20 años siguen impunes.

Demandamos garantías de seguridad para las y los miembros de AFAVIT y mejores condiciones de seguridad para la población de Trujillo.

Preguntamos los motivos por los que el coronel Urueña, condenado en firme como uno de los carniceros de Trujillo, sigue protegido y sin cumplir su sentencia.

http://www.eltiempo.com/justicia/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-13751255.html