Empiezan los despidos en APTA

La ONCE y FUNDOSA han despedido ayer, lunes 3 de marzo, a 12 trabajadoras del Centro Especial de Empleo APTA, por razones económicas, mientras que el pasado viernes realizaron dos despidos disfrazados de “bajas incentivadas”. Los planes de la ONCE son despedir a 18 trabajadoras y trabajadores y realizar un ERE de suspensión temporal de contrato de dos años para la totalidad de la plantilla, que, con toda probabilidad, acabarán convirtiéndose en despidos definitivos.

Desde 2011, la ONCE controla el Centro Especial de Empleo APTA, que da trabajo a personas, en su inmensa mayoría, discapacitadas y cuya gestión económica y financiera se realiza a través del Grupo FUNDASA, perteneciente a la Corporación Empresarial ONCE.

En 2012 la ONCE despidió a 103 trabajadores y trabajadoras de APTA, pero posee varias empresas en Asturies que realizan trabajos de la misma o similar naturaleza que APTA, con lo que podría darse una desviación de la carga de trabajo desde el Centro APTA a otras empresas del Grupo, con fines poco claros.

Pero, en lugar de ser investigada, la ONCE ha sido galardonada en 2013 con el premio Príncipe de Asturias de la Concordia por su labor para “mejorar la dignidad y la calidad de vida de las personas con discapacidad”.

Sin embargo, ahora, la ONCE no sólo no aporta alternativa alguna para los anteriores 103 despidos de 2012, sino que plantea 18 nuevos despidos de trabajadoras y trabajadores que no tienen discapacidad, pero desarrollan tareas de orientación y monitorización: ¿significarán un estorbo para sus planes liquidacionistas?.

La dirección de APTA plantea dar un giro al Centro de Empleo, enviando a la plantilla a prestar sus servicios en las fábricas de los clientes: ¿estarán preparando la liquidación del Centro y el pelotazo urbanístico en sus equipamientos del Piles, a la entrada de Somió?.

Teniendo en cuenta que nos encontramos ante un Centro Especial de Empleo imprescindible para Xixón y para Asturies, que da ocupación a personas con discapacidad, no se le puede tratar en términos economicistas, sino que requiere la solidaridad de todos los asturianos y asturianas, con el Gobierno y el Ayuntamiento de Xixón a la cabeza, para:

-Realizar una auditoría que revele si la gestión del Centro APTA es la adecuada,

-Colaborar en la obtención de la carga de trabajo necesaria para mantener ocupadas a la totalidad de los trabajadores y trabajadoras. El concepto de rentabilidad social nos debería obligar a mantener a estas personas ocupadas y no haciendo cola en los centros de Salud Mental.

-Aportar las subvenciones necesarias, con el riguroso control correspondiente, para dar estabilidad al centro.

¡Readmisión de las 103 personas despedidas en 2012!. ¡Ni despidos ni EREs ni especulación!.