La CSI consigue que MAPFRE reconozca el accidente por intoxicación de cloro en las piscinas de Avilés

El pasado viernes, 14 de febrero, en las dependencias de los juzgados de Avilés, se firmó un acuerdo entre 3 monitores de natación de la Fundación Deportiva Municipal de Avilés, que resultaron intoxicados por cloro en su puesto de trabajo en 2008, y la empresa aseguradora, MAPFRE, con la que tenía contratada una póliza de seguros dicha Fundación.

En este acuerdo, ratificado por el juzgado avilesino, la aseguradora reconoce la existencia del accidente, junto con todas sus secuelas, y se fijan las indemnizaciones en concepto de los daños sufridos por la intoxicación y dichas secuelas, que ascienden a 115.000 €.

Debido a este mismo accidente, el Ayuntamiento de Avilés tuvo que indemnizar, anteriormente, a un cuarto monitor de natación por la cantidad de 105.000 €, en concepto de Recargo de Prestaciones.

Además de ello, todavía esta pendiente la reclamación de Recargo de Prestaciones para los tres monitores que, ahora, ven reconocido judicialmente su accidente, a pesar de que el Ayuntamiento continúa negando su existencia.

Así las cosas, el monto total de las indemnizaciones y los recargos de prestaciones puede llegar a ascender a más de 300.000 €.

Todo este asunto aún es mas grave si se tiene en cuenta que, a día de hoy, los sucesivos concejales de deportes y el gerente de la Fundación siguen negando la intoxicación y ni hay responsables ni existe medida alguna para depurar responsabilidades.

Mientras tanto, en los años siguientes al accidente, las incidencias en las piscinas municipales fueron numerosas (desalojos por acumulación de gases, trastornos de piel y de las vías respiratorias de los trabajadores y trabajadoras, continuas denuncias en Inspección de Trabajo, Sanidad e Instituto de Prevención de Riesgos, etc.) y las condiciones laborales en las piscinas municipales de Avilés continúan siendo las mismas.

Sin embargo, la actitud del Ayuntamiento y de la Fundación Deportiva Municipal se vuelve implacable cuando se trata de actuar contra los trabajadores y trabajadoras.

A modo de ejemplo, en 1999, un accidente de un militante de la CSI, declarado como fortuíto en la sentencia judicial, con resultado de la rotura de un ascensor de minusválidos, supuso una sanción de 13 días de empleo y sueldo y más de 4.000 €. de multa. Claro que, en ese caso, se trataba de un monitor, no del concejal, el gerente o el jefe de mantenimiento.

En cambio, una intoxicación masiva por cloro con resultado de 2 trabajadores lisiados de por vida, otros dos con secuelas permanentes y cientos de miles de euros en indemnizaciones, no solo no producen depuración de responsabilidades y sanciones, sino que, para mas vergüenza y escándalo, se sigue negando dicho accidente y castigando a los trabajadores y trabajadoras que resultaron victimas de la intoxicación.

Desde la CSI, tenemos la firme determinación de seguir en nuestro camino de obtener todas las compensaciones y resarcimientos a que tengan derecho los trabajadores y trabajadoras y a exigir la depuración firme de responsabilidades de quienes, empecinados en negar la realidad, mantienen una situación que podría dar lugar a nuevos daños irreparables en la salud pública y de los trabajadores y trabajadoras de las piscinas municipales.