Nuevos problemas de salud laboral en las piscinas municipales de Avilés

CSI-AYUNTAMIENTU D’AVILÉS

Durante años, la CSI ha denunciado las condiciones ambientales de las piscinas de Avilés, que dieron lugar a varios episodios de intoxicaciones en los puestos de trabajo de dichas piscinas, cuyos máximos exponentes fueron los dos casos de incapacidad total de dos monitores municipales.

Pese a las indemnizaciones millonarias que el ayuntamiento de Avilés ha tenido y tendrá que afrontar, dinero que saldrá de todos los avilesinos y avilesinas, no sólo se sigue negando esta situación sino que se recurre a la mentira y la descalificación, aduciendo que sólo la CSI denuncia estas situaciones valiéndose de invenciones y mentiras.

En el mes de octubre todos los trabajadores de la empresa EULEN, concesionaria de la privatización del servicio de monitores y socorristas de las piscinas municipales, y los entrenadores del CNA, firmaron un documento que elevaron a la concejala de deportes, señalando lo mismo que venían diciendo durante años y años los monitores municipales.

Parece que aquellas argumentaciones basadas en que “son 4, son radicales de la CSI, son problemas personales y sólo buscan desestabilizar”, se caen por su propio peso ante las mentiras e impunidad de los mandos.

La situación no ha cambiado, en el último mes: varios monitores han tenido que acudir a los servicios médicos de la mutua laboral, con los ojos dañados, erupciones graves de piel, problemas respiratorios, etc.

La CSI ha presentado la correspondiente denuncia ante la Inspección de Trabajo, y quiere hacer pública su denuncia ante el deterioro de la salud de los trabajadores/as y usuarios/as y la pasividad del equipo de Gobierno y la oposición municipal.

La Fundación Deportiva Municipal parece un terreno pantanoso, opaco y cortijero con accidentes gravísimos, ingente cantidad de dinero público volatilizada en constantes obras cuyo beneficio no se ve por ningún lado y desprecio a la salud e integridad de trabajadores/as y usuarios/as, (ya en 2008, ante la formación de una asociación de usuarios/as por la lamentable y tercermundista situación de las piscinas, con plagas de gusanos incluidas, se cerraron un año entero y se gastaron millones. En 2010, se volvieron a cerrar, y mas millones).

Las obras son el estado permanente de todas las instalaciones municipales deportivas, pero los resultados son trabajadores intoxicados, trabajadores lisiados de por vida, indemnizaciones millonarias, ningún responsable y la negación de todo ello por las autoridades, pese a las resoluciones de la Seguridad Social y la Inspección de Trabajo.

Desde la CSI queremos hacer pública nuestra denuncia, exigimos la depuración de responsabilidades y la mejora de las condiciones laborales a fin de evitar que las intoxicaciones que ahora se están produciendo, no deriven en mas casos de trabajadoras y trabajadores jubilados prematuramente con lesiones irreversibles, mientras los responsables siguen en sus puestos, riéndose de la inteligencia y de la verdad.