Ni una persona parada más en Asturias

Hace unos días, Asturies recibía un nuevo mazazo con el anuncio del cierre de la planta de Tenneco Automotiv, en Xixón. Otras 250 familias que se ven abocadas al paro.

Pero esto no es nuevo. La lista de empresas cerradas, desde hace unos años, se hace interminable: Diasa Pharma, Venturo XXI, Alas Aluminium, Sodes, Crady, Rioglass, Ceyd, Contratas Iglesias, Asturiana de Asfaltos, Chupa Chups, La Voz de Asturias, Bittia Media, Suzuki, Alacena, Talleres de Duro-Felguera, minas y pozos, subcontratas mineras…

Algunos datos ponen de relieve que, en los últimos cinco años, el porcentaje de quiebra en compañías de menos de 20 trabajadores ha sido del 10% de las existentes, mientras que aquellas que tienen una plantilla superior han cerrado en un porcentaje superior al 21%. En estos últimos 5 años podrían haber cerrado unas 4.000 empresas en Asturies, muchas de ellas, después de haber derrochado importantes subvenciones públicas.

Así, hemos llegado a la situación actual. Más de 100.000 personas en paro, el 40% ya no cobra nada y otro 30% cobra menos de 600 euros, entre 35.000 y 40.000 familias asturianas, tienen a todos sus miembros en paro; entre un tercio y la mitad de los y las pensionistas cobran menos de 600 euros, el 60% de la juventud está en el paro y la pobreza empieza a afectar a un porcentaje cada vez más grande de la población.

Mientras tanto, el Gobierno asturiano y los partidos parlamentarios de Asturies, miran hacia otro lado o pasan de puntillas sobre cada cierre de empresa. Se deshacen en buenas palabras y promesas a las trabajadoras y trabajadores despedidos, hacen la foto de prensa y un inútil “haremos cuanto podamos”, es cuanto se puede esperar de ellos.

Este Gobierno y este Parlamento no han sido capaces de impedir el cierre de una sola empresa en Asturies. La realidad es que los trabajadores y trabajadoras no tenemos ni una sola institución que nos defienda.

Está claro que Asturies no puede permitirse ni un parado ni una parada ni un cierre de empresa más. Pero, las trabajadoras y trabajadores también sabemos que no podemos contar con otra fuerza que no sea nuestra propia capacidad de organización y movilización.

Seguir defendiendo cada sector o empresa por separado no impedirá la sangría de cierres y despidos. Unir los sectores y empresas en crisis o en conflicto es, ahora más que nunca, una prioridad, incorporando, en esa pelea, al sector más perjudicado de todos: las personas en paro o con trabajos precarios

En los próximos meses van a darse luchas y conflictos importantes en Asturies. Los sindicatos de clase asturianos, empezando por la CSI, debemos convertirnos en una herramienta de unión entre todos los trabajadores y trabajadoras en conflicto, poniendo en contacto las diferentes luchas, promoviendo movilizaciones conjuntas y haciendo un frente común con los parados y paradas y los sectores más empobrecidos de la población.

Es necesario asumir y apoyar que cualquier persona, de cualquier sector laboral, parada o no, tiene que sumarse a cualquier conflicto de cualquier sector. Se trata de sumar luchas y voluntades para ganar en la calle lo que nos roban en los despachos.