Represión a trabajadores en la Semana Negra

Ayer, martes 9 de julio, los organizadores de la Semana Negra ordenaron a los guardias de seguridad expulsar del “recinto ferial” a varios trabajadores de Duro-Felguera y militantes de la CSI, por el gravísimo delito de repartir panfletos contra los despidos en el taller de Barros de la empresa Duro-Felguera.

Este año, uno de los temas centrales de la Semana Negra es el Movimiento Obrero. ¡Se están luciendo!.

Insultan a nuestra inteligencia intentando hacer pasar a Toxo y a Méndez (CCOO y UGT) por representantes de la clase obrera. Hoy mismo los medios de comunicación se hacen eco de la condena judicial a Justo Braga y a UGT por represión sindical y amenazas al comité de empresa de los trabajadores y trabajadoras contratadas por UGT.

Otra de las perlas dedicada al Movimiento Obrero debe ser, sin duda, la presencia del Comisario Jefe de los Mossos de Escuadra. Pero ¿a quién se le ocurrió esto?, ¿en qué borrachera se pergeñó este engendro?. No sólo se gastan nuestro dinero en pelotas de goma para apalearnos, sino que, además, le pagan unas vacaciones a quien ordena que nos las disparen.

Y para terminar el “homenaje de la Semana Negra al Movimiento Obrero”, no se les ocurre otra cosa que expulsar del recinto, por la fuerza, a un puñado de trabajadores y trabajadoras que únicamente repartían folletos denunciando despidos en la empresa Duro-Felguera.

Está claro. No son más que una banda de vividores, que derrochan nuestro dinero en fartures (comilonas) y en actos que no suponen otra cosa que humillaciones para la clase obrera. Baste decir que la Semana Negra se hace en el terreno que antes albergaba los astilleros de Naval-Gijón. Todo tiene un límite y la Semana Negra hace tiempo que lo sobrepasó.

(Fotografía de una protesta realizada durante la Semana Negra de 2012).