Piscinas de Avilés: Y AHORA ¿QUÉ?

El Tribunal Superior de Justicia de Asturies dio la razón a uno de los trabajadores de las piscinas municipales de Avilés.

El TSJA avala la reclamación del trabajador, reconoce la existencia de intoxicación por cloro, obliga al Ayuntamiento a abonar a dicho trabajador un recargo de prestaciones de 100.000 euros y abre la puerta a las reclamaciones del resto de trabajadores afectados.

En 2008, la Corriente Sindical d’Izquierda denunció un escape de cloro en la piscina municipal avilesina de La Magdalena, que incapacitó de por vida a dos trabajadores y dejó lesiones crónicas a otros dos. No hubo responsables. A juicio del Gobierno municipal y de la Inspección de Trabajo, todo funcionaba perfectamente.

Pero los accidentes e irregularidades siguieron produciéndose: nuevos escapes de cloro, intoxicaciones por entrada de productos químicos en los conductos del aire, evacuaciones constantes de las piscinas, incluso intoxicaciones de grupos escolares de niños y niñas que tuvieron que ser atendidos en los centros de salud. Todo ello fue denunciado ante las autoridades municipales y laborales por los trabajadores y por la CSI.

La respuesta del Gobierno municipal y de la Inspección de Trabajo siguió siendo la misma: el funcionamiento de las piscinas municipales era correcto.

Actualmente, nada ha cambiado; los riesgos de accidente siguen siendo los mismos y las condiciones laborales y de salud pública empeoran día a día. Incluso después de esta sentencia, sigue sin haber responsables.

Mientras tanto, los grupos de oposición municipal (IU, Foro y PP), a pesar de las continuas peticiones de colaboración, por parte de los trabajadores de las piscinas y de la CSI, únicamente fueron capaces de ofrecer buenas palabras, que solamente escondían incapacidad y, en última instancia, tolerancia con los responsables de la intoxicación.

Las consecuencias de todo ello es el deterioro de por vida de la salud de cuatro trabajadores y el riesgo permanente para la salud pública de los avilesinos y avilesinas que utilizan las piscinas, entre los que se encuentran los niños y niñas de los grupos escolares.

1-Gobierno municipal (PSOE).

La sentencia del TSJA hace responsable al Ayuntamiento de Avilés de las intoxicaciones de los trabajadores. Se hace necesario, por tanto, depurar responsabilidades políticas, con la dimisión de los sucesivos concejales responsables, Román Álvarez y Ana Hevia, y del Gerente de la Fundación Deportiva Municipal, Manuel Solís.

Otra consecuencia son las indemnizaciones a las que el Ayuntamiento de Avilés puede tener que hacer frente si prosperan todas las demandas interpuestas por los trabajadores, que pueden alcanzar la cifra de 250.000 €. Ahora será el pueblo avilesino quien tenga que pagar de su bolsillo, una vez más, a través de las arcas públicas, las consecuencias de la nefasta gestión de los responsables municipales en las piscinas públicas de Avilés.

Es necesario, además, que la Alcaldesa de Avilés, de la cara y explique públicamente a los avilesinos y avilesinas qué tipo de medidas se van a tomar para que las piscinas municipales dejen de ser una amenaza constante para los trabajadores y usuarios

2-Inspección de Trabajo.

El Inspector de Trabajo para Avilés, Alberto Paramio, negó en todo momento, no sólo la responsabilidad del Gobierno municipal, sino la propia existencia de los accidentes. Alberto Paramio hizo caso omiso de decenas de denuncias realizadas por los trabajadores y por la CSI. Su inutilidad, su pasividad y su patente alianza con los responsables municipales, le hace cómplice de estas intoxicaciones y corresponsable del deterioro de la seguridad laboral y la salud pública en las piscinas municipales de Avilés.

La seguridad de trabajadores y ciudadanos no puede seguir dependiendo de una persona que se ha demostrado completamente incompetente y que tiene en sus manos casos tan graves como las intoxicaciones por mercurio en la empresa AZSA.

La Inspección de Trabajo debe apartar del servicio al inspector Alberto Paramio y realizar una investigación a fondo sobre sus actuaciones a lo largo de todos estos años, depurando las responsabilidades a que haya lugar.

3-Oposición municipal (IU, Foro y PP).

Desde el principio de esta legislatura municipal, la CSI presentó a todos los grupos de la oposición, extensos informes sobre la situación laboral y de salud pública en la que se encontraban las piscinas municipales de Avilés. Incluso se les llegó a facilitar una propuesta de Moción para el Pleno del Ayuntamiento, en la que se proponían las medidas necesarias para la regularización del funcionamiento de las piscinas municipales.

La respuesta fue decepcionante: buenas palabras y una total y absoluta dejación de funciones, que ilustraron claramente su despreocupación por la salud de los trabajadores municipales y de los usuarios de las piscinas.

Así las cosas, llegó la hora de depurar responsabilidades, porque no se trata sólo de dinero, sino de la salud destrozada de por vida para los trabajadores intoxicados y del riesgo permanente para el resto de trabajadores y ciudadanos usuarios de las piscinas avilesinas.