Solidaridad de la CSI con los mineros colombianos de El Cerrejón

La Corriente Sindical de Izquierda quiere hacer pública su solidaridad con los trabajadores en huelga en la mina colombiana de El Cerrejón, desde el 7 de febrero.

Asimismo, desde la CSI denunciamos las amenazas que han recibido los dirigentes sindicales y exige que sean atendidas sus demandas y se asegure la protección integral de sus derechos laborales, sociales y ambientales.

Se sabe que el Departamento de la Guajira, 30 años después de la explotación de la riqueza mineral, sigue siendo el sexto Departamento más pobre del país, con uno de los índices de miseria y desnutrición más altos, baja cobertura en acceso a la educación, donde sólo el 48.1% de la población tiene vivienda propia y el 52% de los hogares solo alcanza a cubrir sus necesidades diarias de subsistencia. Eso ocurre mientras todos los días, ante los ojos de sus habitantes, la riqueza del Carbón se va en hileras de vagones, de sus territorios hacia Países desconocidos.

En contraste, Carbones de El Cerrejón Limited, como entidad compuesta por las transnacionales extractoras y exportadoras de carbón térmico, BHP-BILLITON, ANGLO AMERICAN, GLENCORE y XSTRATA, explotan 32 millones de toneladas anuales en un complejo minero carbonífero a cielo abierto, ubicado en el valle del río Ranchería, obteniendo ganancias desde el año 2006 hasta el 2011 por valor de .9 billones de pesos, mientras el costo laboral total de los trabajadores mineros en el Cerrejón apenas alcanza al 6.8% de los gastos de la compañía.

Es en ese contraste entre riqueza y miseria, que los trabajadores de El Cerrejón recurrieron a la Negociación Colectiva, como la manera más eficaz de redistribuir la ganancia y generar condiciones de vida digna.

El Pliego se presentó el 3 de noviembre del 2012, y en él se solicita entre otros aspectos que la Compañía Carbonera reconozca que la industria minera es de alto riesgo. Prueba de ello es que en la mina hay 700 trabajadores enfermos, especialmente de patologías relacionadas con la inhalación de polvillo de Carbón (silicoantracosis), y a pesar de ello el Cerrejón no reconoce ni paga a sus trabajadores la pensión por alto riesgo. Asímismo no solucionan los problemas para las citas médicas, para el transporte en los buses, no respeta los derechos de los trabajadores tercerizados e insiste en negar a esta población la extensión de los beneficios que reciben los trabajadores de nómina directa, entre otras reivindicaciones planteadas en la negociación colectiva.

Pero la Comisión negociadora de la Patronal se presentó a la negociación con el increíble argumento de que las bajas en el precio del mineral no le permite acceder a las solicitudes de los trabajadores, como si en épocas de precios elevados, hubiesen otorgado distribución de beneficios entre sus trabajadores y, peor aún, cuando hoy se tiene claro en el resultado del ejercicio económico que, por cada US0 dólares que invierten, el país les devuelve US5, dólares, gracias a la Ley de estabilidad jurídica de las inversiones.

Los pírricos y hasta ofensivos ofrecimientos de la Patronal, llevaron a que los trabajadores aprobaran la huelga y la ratificaran el día 31 de enero de 2013, en asamblea general. Sin soluciones ni propuestas que reconfiguraran el escenario de dialogo, Sintracarbón junto con todos sus afiliados se han lanzado a la batalla para conquistar sus derechos, libertades y garantías.

La huelga es un tema tan grave como para que el gobierno haya intervenido proponiendo mediadores desde los ministerios, sin que hasta el momento haya resultados, mientras que, de nuevo, se han producido amenazas intolerables a la integridad de los dirigentes sindicales y sus familias.

Consideramos que el conflicto en El Cerrejón adquiere dimensiones de ausencia de Soberanía y traslada sus efectos a las comunidades indígenas wayúu, cuyo territorio está gravemente afectado por la Empresa de capital extranjero, que incluso se aventura en el desvío del curso del río Ranchería.

La CSI exige al Gobierno de Colombia que atienda urgentemente las demandas y propuestas de la plantilla minera, y contribuya a solventar las preocupaciones ambientales, sociales y culturales expresadas por el pueblo wayúu.

La huelga en el Cerrejón es una lucha por la Salud y por la Vida, y desde Asturies, a donde llega, y se almacena por millones de toneladas, el carbón colombiano, se entiende y comparte la preocupación de los trabajadores, más en un momento en que se desarrollan también huelgas en el sector, relacionadas con el despido de obreros y la rebaja de derechos laborales que pretende imponer la patronal.

Con unos y otros, mineros de Colombia y de Asturies, la Corriente Sindical de Izquierda quiere compartir su Solidaridad.