La CSI contra la intervención en Malí

La Corriente Sindical d’Izquierda (CSI) se opone a la intervención militar en Malí y quiere manifestar su más absoluto rechazo al envío de fuerzas especiales para misiones de entrenamiento y mando por parte de Estados Unidos, la Unión Europea y sobre todo Francia.

La España de la corrupción pero también de los recortes sociales, ha enviado un contingente de personal militar y medios materiales, que suponen dineros que arrancan de las necesidades de la gente, para ejercer un repugnante papel colonialista en pleno siglo XXI.

Malí, que fue colonia francesa y lo sigue siendo, es un país empobrecido por el saqueo de sus grandes riquezas minerales que posee en el subsuelo, como oro, petróleo, uranio y coltán. Su renta per cápita es 45 veces inferior a la del Estado español y más de la mitad de la población esta viviendo bajo el umbral de la pobreza.

Esta intervención nada tiene que ver con combatir al islamismo radical, sino más bien con los intereses de las potencias occidentales, cuyas multinacionales compiten por acaparar los mercados y las fuentes de materias primas, aliándose cuando sus intereses están en juego y corren peligro en África, por las revueltas populares y la competencia china.

Las corruptas élites locales son cómplices y también se benefician de esta situación. Paradójicamente los y les inmigrantes de Malí que viven en Francia, son perseguidos y expulsados sin la más mínima consideración. En el capitalismo todo se reduce al mercado y para ellos, los millones de africanos y africanas que padecen la terrible hambruna, no les importan en absoluto. Si no fuera así, no especularían con el precio de los cereales en el mercado de valores, convirtiendo el hambre de millones de personas en beneficios millonarios para unos pocos.