SESPA, Sondaxe, Nortempo: crónica (ensin terminar) d’una esplotación anunciada

Después de varios meses tirando currículums desesperadamente de un lugar a otro recibo una llamada, que sinceramente me sorprende: una por ser para ofrecerme un trabajo y otra porque proviene de una ETT, entes que yo imaginaba en serio peligro de extinción.
Voy a la entrevista, las condiciones no parecen demasiado malas y además necesito el dinero.
Quedo pendiente de que me confirmen si me seleccionan para el trabajo y por ende, al respectivo cursillo de formación.
Sorprendentemente también, me seleccionan, y además me emplazan para el susodicho cursillo; un día entero para un trabajo de encuestador…bueno voy a probar.
El lugar del curso, un céntrico hotel con pretensiones. No hay mucho dinero para pagar sueldos pero si para alquilar una sala que bien se podría solicitar a un centro social público, y más viendo cual es el trabajo, la realización de encuestas sobre hábitos de salud para el Servicio de Salud de Principado de Asturias (SESPA). En concreto, la III Encuesta de Salud del Principado de Asturias.
Nos encontramos allí cerca de una veintena de personas, jóvenes, hombres y mujeres; ninguna tenemos cara de esperar gran cosa de esta mañana, pero claro, necesitamos el dinero.
Nada más comenzar el cursillo, la presentación de la empresa subcontratada por el SESPA; esta, llamada Sondaxe, es una empresa gallega de “investigación, marketing y opinión” (algo como véis estrechamente relacionado con la salud de todas) ganó el concurso, según sus propias palabras “por resultar la más económica”. ¿ Existió alguna otra manera de seleccionar a la empresa agraciada o solo la económica ? ¿ Acaso lo principal cuando se trata de conocer los hábitos de salud de las asturianas ( y en principio, con esos datos, mejorar las prestaciones sanitarias ) es el factor económico de la subcontrata ?
No tengo respuesta a estas preguntas porque en varias horas de cursillo no nos lo dijeron.
Empezamos bien. Para continuar, el discurso sobre lo importante de la encuesta y la profesionalidad que se espera de nosotras, ya que “sin nosotras, que realizamos la parte más importante, este estudio no se podría realizar”, por supuesto, ese trabajo imprescindible no se verá reflejado en nuestro salario, que es para lo que estamos allí.
Una charla supuestamente motivacional, pero en la que evidentemente, en cuanto aparece la posibilidad de no cumplir los objetivos a exigidos el forzado buen rollito desaparece. Mejor, para que fingir; vamos a continuar viviendo esta película de Ken Loach.
Continuamos; nos empiezan a explicar cómo se debe realizar el cuestionario, y aquí nos comenzamos a dar cuenta de que las condiciones que nos comentó la ETT (Nortempo, también de Galicia, algo que como veremos más adelante tiene su importancia) son diferentes a las que nos ofrece ahora Sondaxe. Para empezar, nos habían dicho que las encuestas estaban ya concertadas. Falso. Esto se empieza a parecer a la “puerta fría” de las empresas de comerciales.
Que el trabajo era de 3 horas al día. Falso. Lo que estamos es aseguradas 3 horas al día y si quieres que no te echen debes necesariamente trabajar más horas, ya que te exigen un mínimo de encuestas al día ( y evidentemente el contrato es de obra y servicio ).
Desplazamientos pagados. Falso. A partir de un número de encuestas realizadas en otro concejo diferente al de tu residencia te pagan un plus por ellas, pero si no consigues realizar las encuestas, ajo y agua.
Y hay que decir que la encuesta en sí no es precisamente fácil. Para empezar dura cerca de media hora, y algunas preguntas son bastante íntimas.
Como ejemplo de esta banalización económica de nostras mismas: el maltrato. Para empezar solo hay cuatro preguntas de entre las cerca de 130 que contiene el cuestionario.
Y ya no solo el hecho de que gente desconocida se meta en tu casa y te preguente este tipo de cosas, sino que además no tenenos ningún tipo de preparación específica ni se nos indica nada especial al respecto; solo por la tarde, después de que la empresa se reúna con el SESPA les indican que estas preguntas mejor hacerlas en solitario, como el resto de la entrevista, y que si observamos algún indicio de maltrato o de posibles problemas a la encuestada pasemos por alto esta parte. El Estado cuida de nosotras, sin duda.
Continuamos con cómo se deben elegir las encuestadas; ya dije antes que no estaban concertadas como previamente nos aseguraron en la ETT, pero es que además el sistema de elección ( una manera de que estas entrevistas sean realmente al azar ) te hace ralentizar muchísimo el trabajo. Algo que será muy bueno para la empresa, pero para mí, que estoy aquí para ganar dinero lo que me hace es que pierda tiempo. Y cómo veremos en un salario ligado a la productividad, pues no cobro por horas, eso se nota.
A todo esto llevamos ya casi toda la mañana. La improvisación y descoordinación de la que hacen gala las formadoras de la empresa serían hasta graciosas sino fuera mi vida la que se malgasta ahí dentro debido a su incompetencia y además, tengo hambre.
Casi la hora de comer y todavía no nos hablaron de las condiciones laborales.
Cuando de una de sus bocas sale que debemos “olvidar eso de que se trabaja por horas, se hace por encuesta”, el mosqueo que se mascaba en mucha gente sale a la superficie; nos sentimos engañadas, nos han estafado (obviando que el trabajo era ya de por sí una estafa) y sorprendentemente para mí muchas de nosotras no nos callamos.
Su respuesta, obvia; que no saben que condiciones nos ofreció la ETT, y que una responsable de la misma vendrá por la tarde a firmar los contratos y entonces le podremos pedir explicaciones. Eso se llama escurrir el bulto, no asumir responsabilidades y además, mentir.
Porque decir que no sabes que va a ofrecer la ETT cuando tú eres la que la contratas, la pagas y exiges la tipología de las trabajadoras, cuando sois de la misma zona geográfica y cuando además por la tarde se te escapa que ya habíais trabajado juntas es mentir. Y muy mal además.
Al final el director de Sondaxe, allí presente, nos dice que cada cual tiene que valorar si le conviene o no. Evidentemente, la diferencia es que para muchas de nosotras, esa elección no es libre ya que tenemos necesidades a cubrir que no podemos de hacer de otra manera.
Antes de la pausa de la comida nos dicen que si alguien decide no volver a la tarde que avise, que sería una falta de respeto hacia el resto de futuras trabajadoras. Nuevamente, y por la misma persona, el mismo echar tus responsabilidades sobre los hombros de la otra.
Marcho a comer. Estoy enfadada, pero no tanto como cabría esperar, pues imaginaba algo parecido. ¡Aunque no tan evidente!
Esto valdría para un documental.
Pienso en no volver por la tarde. Pero para que negarlo, tengo mucha curiosidad en ver como continuará y además…necesito el jodido dinero.
Ya estamos aquí de nuevo. Faltan, que yo cuente, tres personas. Me pregunto que ostias sigo haciendo aquí.
Tras una pequeña charla técnica, la asignación del trabajo que cada una tendrá a partir de mañana. Si, aún no tenemos claras las condiciones laborales, que evidentemente dejaron para el final pero ya nos están repartiendo la carga de trabajo.
En esa asignación, nuevas dosis de descoordinación. No sé si está empresa es un desastre o si es que desde el SESPA les metieron demasiada prisa, solo sé que llevo aquí un montón de horas y tengo dolor de cabeza. Y mi odio hacia el capitalismo aumenta, como Homer Simpson cuando le falta la tele tele y la cerveza…
Cuando por fin llegamos a nuestro sueldo todo es un rompecabezas de pluses (por producción, por supuesto, nada per se por desplazamiento o por echar horas de más), necesidad de realizar un determinado número de encuestas y una asociación perversa de salario por productividad, a razón de “una encuesta equivale a media hora de salario”, que a pesar de las preguntas de otras personas no queda del todo claro que significa. A todo esto, nos pagan seis euros y pico la hora, en bruto. Aunque como digo, aún no sabemos si nos pagarán por hora o por encuesta realizada.
Al fin llega la “emisaría” de la ETT, que lo primero que nos cuenta cono toda la jeta es que a “Nortempo les importan las personas”, que es un buen trabajo, que está muy bien pagado y que son solo díez días y quizás alguno más (hasta ahora nos había dicho que eran solo díez días en Diciembre y luego se retomaría el trabajo en marzo).
Después de vendernos la moto y amenazarnos veladamente con que si no cumplimos su empresa no nos volverá a llamar para otro trabajo queda a disposición de nuestras preguntas.
Como no lo ve claro, llama a los responsables de Sondaxe, que estaban fuera, y ella misma responde con palabras mucho menos amables que las de su bienvenida, nos da a firmar un montón de papeles que irán directos al cajón de mi habitación que me acredita como precaria y prácticamente ahí termina su buen hacer. Ella cobra por lo que está haciendo, Yo no.
Con eso y algo más de palabrería acaba esta clase de capitalismo en la práctica.
Por cierto, cogí el trabajo.
Y he de reconocer que este día me sirvió de mucho, Reafirma mi odio al Estado, al capital y a sus lacayos, esas personas que por acción u omisión hacen que nuestra vida sea miserable y vacía.
Y me reafirma también en el convencimiento de que la lucha es el único camino que nos queda para acabar de una vez con este maldito mundo.
No será fácil, pero todo es mejor que aguantar otro día como el de ayer.
¿Y a ti que te parece?
UNA EXPLOTADA.