Por la retirada de todos los cargos contra Alfon

En la mañana del 14-N, día de la última huelga general, cuando Alfon acudía al piquete informativo para su apoyo en Vallecas fue detenido por la policía nacional, 56 días más tarde de su detención ha sido puesto en libertad con cargos, aplicándosele durante ese tiempo de forma arbitraria el régimen F.I.E.S.-5, que conlleva severas restricciones de derechos que corresponden a los presos.
Durante estos últimos meses, hemos visto pasar por los juzgados asturianos a trabajadores y trabajadoras, cuyo único delito ha sido oponerse a la privatización y recortes de derechos sociales básicos en la sanidad, enseñanza, justicia o dependencia, contra los cierres de minas y empresas, contra los despidos, los desahucios y la austeridad que tanto reclaman para las clases populares, pero que para ellos eluden los banqueros, empresarios y políticos a su servicio, realizados en la actualidad por el gobierno del PP, con la excusa de la reducción del déficit y de la deuda pública.
Unos recortes, que están llevando a un empobrecimiento galopante a la mayoría de la población, especialmente mujeres y jóvenes -ya iniciados por el anterior gobierno del PSOE- y relanzados con entusiasmo por el actual gobierno del PP que ni siquiera disimula su relación directa con el gran capital y las grandes corporaciones financieras como Goldman Sachs; que ni se sonroja por sus mentiras electorales, ni disimula su papel de títere al dictado del FMI, el BCE y la CE, representada por los dictámenes de la Merkel, cuyos planes son importar el modelo social latinoamericano o asiático en protección, derechos y salarios, al conjunto de los ciudadanos de los pueblos y estados de Europa.
Mientras endurecen las técnicas de represión policial, fomentan la delación ciudadana, reforman el código penal con medidas que limitan de forma alarmante la libertad de expresión y derechos de reunión y manifestación del pueblo, vemos como los “Hombres de bien”, los nuevos emprendedores, roban a sus anchas en todos los estamentos del Estado español, desde la Casa real al banquero, desde el ayuntamiento hasta el político más insignificante o peor, tener que contemplar cómo se premia con un puesto de “asesor” en aquella Telefónica que fue nuestra, a personajes como Rodrigo Rato por la estafa de Bankia. Estos si son delincuentes.
Pero para quienes participamos en este acto, que somos clase obrera y pueblo, trabajadores, paradas, mineros, jóvenes, sindicalistas, militantes obreros y de los movimientos sociales contra los desahucios o en defensa de lo público, que estamos viendo pasar a muchos de los nuestros por los juzgados -algunos con peticiones de hasta cuatro años de cárcel- decimos que no son ni criminales ni delincuentes, sino un ejemplo moral y ético, porque defienden lo que es de todos, aunque en ello les vaya su integridad física o su libertad.
Por eso desde la solidaridad exigimos:
-*El sobreseimiento de todas las causas abiertas por la movilización social contra las políticas de recortes de los derechos del pueblo.
-*La retirada de cargos del joven madrileño Alfonso Fernández, causa política desde el 14N.
-*La libertad sin cargos de todas y todos los presos por causas políticas del estado.