Solidaridad con el minero condenado a un año y diez meses de prisión

La Corriente Sindical d’Izquierda quiere manifestar su solidaridad con el minero condenado a un año y diez meses de prisión y una multa de casi 7.000 euros, y que estaba acusado de participar en una barricada y lanzar un volador contra un helicóptero de la Guardia Civil.
Delincuentes habituales, que amasan fortunas arruinando a miles de familias, reciben su “recompensa” con altos cargos directivos en empresas multinacionales, mientras los trabajadores y trabajadoras son condenados a penas de prisión por defender su puesto de trabajo y un sueldo miserable.
Acusaciones de atentado a la autoridad y desórdenes público son castigadas con penas de cárcel, mientras que la represión ya es generalizada y puede caer sobre cualquier persona que tenga la ocurrencia de realizar cualquier tipo de protesta.
Palizas, cargas policiales brutales, detenciones arbitrarias, personas hospitalizadas por los golpes recibidos, gente que pierde ojos, policías condenados e indultados por torturas y hasta un muerto en Euskal Herría a causa de un pelotazo de goma… Todo ello en la más absoluta impunidad sin que, en ningún momento, la policía parezca estar subordinada a los derechos ciudadanos y las leyes vigentes.
En Asturies son muchas las personas encausadas por defender los derechos de la clase obrera y, a partir de ahora, los juicios irán cayendo en cascada. Ahora no podemos dejarlas solas, porque su único delito fue defender sus derechos y los derechos de todos y todas.
Desde la CSI hacemos un llamamiento a todos los sindicatos de clase para superar diferencias y para que, juntos o por separado, dediquemos nuestros esfuerzos y nuestros recursos a conseguir la libertad y la absolución sin cargos de quienes están siendo condenados por defender los derechos más básicos.
Si no lo hacemos así, perderemos el apoyo de la clase obrera a la que decimos defender y muy pocos trabajadores y trabajadoras volverán confiar en nosotros ni, mucho menos, volverán a correr el riesgo de participar en nuestras movilizaciones.
Para terminar, queremos recordar las palabras pronunciadas por uno de los detenidos en la huelga del 14-N, a su salida de los juzgados:
“No es la primera vez que estamos aquí, en los juzgados. Ni será la última. No sería la primera vez que podemos entrar en la cárcel. Tampoco será la última. Pero sí es la primera vez que vemos con nuestros propios ojos cómo una generación está condenada a vivir peor que la anterior.
A l@s trabajador@s nunca nos dejaron otro remedio que conseguir nuestros derechos a base de recibir golpes, detenciones, represión y cárcel. No es agradable, pero no tenemos otra solución si queremos que la clase obrera siga avanzando y no de pasos atrás.
La lucha debe continuar. Debemos seguir peleando. Hagámoslo por nosotr@s y, sobretodo, hagámoslo por nuestros hijos e hijas”.