Absorbidos con normalidad: ¿qué normalidad?

Cuando el pasado lunes 17 de diciembre, Banesto nos da la noticia de su desaparición, al ser absorbido por el Banco de Santander, todos los trabajadoresy trabajadoras sufrimos una gran inquietud y fuimos asaltados por un sinfín de preguntas; pero la principal y más preocupante sin duda habrá sido: ¿cuál va a ser el futuro de mi puesto de trabajo?
Nos cuesta creer que los mensajes de tranquilidad emitidos por el banco sean tan sinceros como puedan parecer. Nos parece que los sindicatos mayoritarios están muy tranquilos con la nueva situación. Será porque algo saben y no nos cuentan, o será porque esperan obtener alguna ventaja. Todo es posible. Sin embargo no se ha dado ninguna explicación sobre el número de empleos que pretenden reducir ¿1.000, 2.000, 2.500?, ni de qué modo, ni que franjas de edad, ni en qué condiciones. ¡Nada!
Hablan de cierre de 700 oficinas, pero las noticias que circulan en prensa y medios de comunicación apuntan a más de 1.000 en Banesto. La incertidumbre copa el grueso de nuestra actividad en las oficinas. Nos hablan de normalidad usando eufemismos como: “rotación natural de plantillas”, “desarrollo profesional en el ámbito internacional”, etc. Y hasta la propia dirección del banco reconoce públicamente que le cuesta trabajar con normalidad. Así que, ¿podemos confiar en sus buenas intenciones?.
Con esta incertidumbre, y en manos de una empresa (Banco de Santander) que ha sometido a Banesto a ser un banco de segunda fila, pero con trabajadores presionados hasta extremos insostenibles, como si fuéramos el primer banco de España, será difícil mantener un mínimo de confianza y estabilidad.
No hay duda de que ha llegado el momento para los trabajadores y trabajadoras de Banesto de tomar decisiones que los más antiguos y antiguas nunca hubieran imaginado y la gente más joven nunca ha deseado vivir. Por eso creemos que es necesario estar preparados para la movilización.
Debemos comprender que si no damos respuesta, a sus poco fiables propuestas, estaremos permitiendo que el nuevo empleador juegue a placer con nuestro futuro. Porque queremos tener voz en las decisiones que se vayan a tomar; porque no podemos aceptar que no se consulte a los propios trabajadores y trabajadoras en el momento mas crucial de nuestra vida laboral.
Los derechos que tenemos adquiridos en Banesto deben de ser respetados, pues el modelo de extinción de la empresa (fusión por absorción) les obliga a mantener nuestros derechos, si bien entendemos que se debe negociar la mejora de los mismos, ya que esta absorción incluirá en la misma empresa tanto a los trabajadores y trabajadoras de Banesto como a los y las del Santander.
Así mismo Banesto está obligado a informar de los siguientes extremos (Art. 44.6 ET):
a) Fecha prevista de la transmisión;
b) Motivos de la transmisión;
c) Consecuencias jurídicas, económicas y sociales, para los trabajadores, de la trasmisión, y
d) Medidas previstas respecto a los trabajadores y trabajadoras.
Toda esta información habrá de darse con la suficiente antelación y en todo caso habrá de proporcionarse al tiempo de publicarse la convocatoria de las juntas generales que han de adoptar los respectivos acuerdos, tanto de Banesto como del Santander.
No sería deseable para Banesto terminar su existencia en medio de un conflicto por mantener una posición dominante ante los trabajadores y trabajadoras, que exigimos, por ello, transparencia y diálogo.
Seguiremos informando.

CSI-BANESTO