¿Peor imposible?

El currículo a la carta y la religión de trato preferente

La nueva estructura del currículo que propone el segundo borrador de la LOMCE se basa en las nuevas categorías de las materias de los diferentes niveles educativos: troncales y específicas.
La carga horaria del bloque trocal está limitada inferiormente al 50 % pero no superiormente. El resto del horario se completa con el bloque de específicas. En primaria y la ESO, ese bloque está formado por Educación Física y Religión/Valores (a elegir) que todos los alumnos y alumnas cursarán, por la lengua oficial de la comunidad si la tiene y por otras materias que llamaremos bloque específico variable.
En Primaria en ese bloque variable se encuentra la enseñanza de la segunda lengua extranjera, la educación artística y otra materia que llamaremos libre (Ampliación de instrumentales, Llingua asturiana o lo que se determine en cada autonomía/centro) En la ESO, estaría integrado en primer ciclo (1º, 2º y 3º) por Segunda Lengua extranjera, Cultura Clásica, Actividad empresarial, EPV, Música, Tecnología, y materia libre y en el segundo ciclo (4º) se añaden Artes Escénicas, Cultura científica, Filosofía, TIC y Ampliación de Troncales.
La LOMCE garantiza la presencia en el currículo de sólo una de las materias de este bloque variable, la incorporación de otras materias adicionales y la carga horaria quedará determinada por la administración autonómica y/o por los centros docentes. La carga horaria de la religión será la equivalente a la media del bloque de específicas.
En el Bachillerato el bloque específico variable es una bolsa de materias troncales no cursadas, Segunda Lengua Extranjera, Análisis Musical … y ¡religión!. En el bachillerato LOMCE podremos ver a un alumno o alumna dudando entre Religión y Dibujo Técnico.
La LOMCE establece un mínimo de 2 materias de este bloque, las comunidades y/o los centros podrían añadir hasta 3 más pero también podrían no añadirlas La religión es una materia más en igualdad de condiciones, no se evalúa en las reválidas pero sí en las calificaciones finales de etapa.
La nueva estructura curricular persigue por una parte un trato preferente de la religión frente a sus alternativas curriculares en una clara concesión a la jerarquía de la Iglesia y por otra parte un diseño
flexible del Currículo demandado por los centros privados. En comunidades como la madrileña que ya anunciaban hace tiempo su intención de ceder currículo a los centros supondrá en la práctica el diseño privado del currículo. La eliminación de las enseñanzas, que cómo las artísticas, puedan ser consideradas inútiles desde un punto de vista economicista de la educación, la segregación del alumnado por la vía de la mal llamada “excelencia académica”. El gobierno garantiza la enseñanza de la religión en “las mejores condiciones” pero no garantiza la presencia en la enseñanza de determinadas áreas del conocimiento.

Más privilegios a la enseñanza privada

A los cambios del primer borrador hay que añadir en este segundo la ampliación del periodo de vigencia de los conciertos a un mínimo de 6 años en un claro blindaje de los conciertos frente a los cambios políticos.
Además se obliga a las CCAA a pagar la enseñanza privada a quienes argumenten no poder acceder a centros con enseñanza en castellano. En la programación de centros (Art 109) se introduce el principio de economía y eficiencia en el uso de los recursos públicos a la hora de establecer la planificación educativa en una clara justificación de la prioridad de los centros concertados frente a los públicos. Esto legaliza las prácticas de algunas comunidades como la madrileña que llegaron al extremo de cerrar centros públicos dejando como única alternativa en la localidad al centro concertado.
En resumen, el segundo borrador desarrolla más aún la reforma ideológica y al servicio del sector empresarial. Se mantienen los principios de la LOMCE: la segregación académica, social y de género, las reválidas, los itinerarios profesionales de la precarización, el retroceso democrático, el incremento de la autoridad del director, la contratación de personal de manera directa en centros de “acciones de calidad”, etc. Se eliminan los traslados forzosos de centro y cuerpo, suponemos por un cálculo posterior que les permite efectuar los reajustes de plantilla vía colectivo interino e impartición de afines.
Parece que el ministro se siente fuerte, es un toro bravo que “se crece con el castigo”. Sus bravuconadas sólo demuestran lo contrario, que castigo tiene poco. Las movilizaciones anti–LOMCE tienen que crecer, hay que tumbar esa ley y con ella al ministro que la firma.