Libería Central, obligada a readmitir a una trabajadora

El 22 de noviembre se publicó la sentencia del juicio por despido que la Librería Central de Gijón aplicó, alegando causas económicas, a una de sus trabajadoras. La titular del Juzgado de lo social 3 ha declarado la nulidad del despido, con lo que obliga a Librería Central a la inmediata readmisión de la trabajadora y al abono de los correspondientes salarios de tramitación desde la fecha del despido, el pasado 3 de julio, hasta el día de la efectiva readmisión.
La defensa de la trabajadora se basó en la vulneración del principio de indemnidad, ya que el despido se efectuó como represalia hacia la trabajadora cuando ésta se negaba a que sus derechos laborales fueran vulnerados. Las presiones hacia la trabajadora ahora readmitida se remontan a 2010, cuando la propietaria de Librería Central le dice que se vaya buscando otro empleo; meses después, la propietaria le impone una modificación sustancial del horario de trabajo, partiendo su media jornada en horario de mañana y tarde. Tras denunciar la situación, en febrero de 2012 el TSJA falló a favor de la trabajadora; el mismo día en que se ejecutó la sentencia, Librería Central inició consultas para un ERE a cuatro personas, entre ellas la empleada despedida, a pesar de la oferta por parte de otra trabajadora a jornada completa de reducir su jornada a la mitad tras su permiso por maternidad, con el consiguiente despido de dicha trabajadora por no admitir la empresa la reducción de jornada que dicha trabajadora necesitaba.
Con todo esto la Librería Central mantiene todavía un ERE aunque en momentos de mayor volumen de trabajo en lugar de levantar dicho ERE impone horas extras que remunera con tiempo libre.
Romper con el clima de impotencia creado por las reformas laborales
Las sucesivas reformas laborales persiguen desanimar a quien quiera hacer valer sus derechos tanto como el recorte real de estos. Su propósito es crear un clima social y psicológico de vulnerabilidad en el que la patronal pueda obrar al margen de la ley, tal y como venía haciendo con las trabajadoras inmigrantes. Por eso tiene tanto valor iniciativas como la tomada por la trabajadora de la Librería Central: una sola persona, con el apoyo solidario de otras -trabajen o no en la misma empresa-, puede romper con la normalidad que acepta los despidos como algo natural.
Desde la CSI seguiremos de cerca la situación para que el cumplimiento de la sentencia suponga una mejora real de las condiciones en esta empresa y trataremos de que sirva como ejemplo en el conjunto del sector.