Comunicado de la CSI en respuesta al SUP

Ante las numerosas declaraciones de corporaciones policiales, mal denominadas sindicatos, aparecidas en varias publicaciones, haciendo referencia a la ola represiva desencadenada durante la Huelga General del 14N, no queremos mantenernos en silencio y, por ello, debemos dar justa respuesta.
En primer lugar, intentan convertir el éxito de la movilización del día de la Huelga General, en el que el pueblo asturiano dio una lección de lucha contra los recortes y las políticas injustas que la clase dirigente nos intenta imponer, como una jornada delictiva desde la óptica policial, mostrando claramente su esencia como guardianes y represores al servicio del poderoso.
En segundo lugar, la policía se posiciona siempre al lado de la banca y el capital. Al lado de los mismos que provocan miseria y suicidios en la clase popular. Al lado de los que privatizan sectores como la sanidad, educación, justicia,…y todos aquellos sectores que puedan dar algún grado de bienestar a la ciudadanía. Por eso el grito de rabia las trabajadoras y trabajadores: “los policías son los piquetes del patrón”. Por eso reprimen las manifestaciones en las que el pueblo exige que se cumplan sus derechos. Por eso prefieren suicidarnos en casa, a solas, a vernos unidos en la calle. Por eso no estamos en el mismo lado, por eso ellos, los policías, no son de nuestra clase.
En tercer lugar, en sus declaraciones intentan criminalizar a los cuatro compañeros detenidos, intentando presentarlos como vulgares delincuentes. Intentando confundir con mentiras, como por ejemplo, que tienen antecedentes penales, cuando su único delito fue ser solidarios, revindicar una sociedad más justa, y formar parte de un piquete informativo legal. Por ello fueron golpeados, reprimidos y detenidos. Pero su actuación de amenaza no nos va a acobardar, no nos va a encerrar en casa. Estuvimos en la comisaría apoyándolos porque nadie se puede quedar solo. Porque, además de quitárnoslo todo, ni siquiera les gusta que protestemos. Porque somos solidarios y solidarias y tenemos la fuerza de la razón.
En cuarto lugar reivindican que cualquier persona que sea detenida, por lo que a ellos les de gana, debe de pasar la noche en el calabozo, sin ninguna necesidad. Incluso, llegan a poner de ejemplo, a través de su vocero periodiquil, una aparente nimiedad, como el supuesto de una señora maltratadora de un animal que sí quedó detenida toda la noche. Sin embargo no explicáis la razón de por qué la mantenéis en los calabozos innecesariamente. Quizás deberíais decir que todo ello es consecuencia de vuestra ineficiencia formalizando las diligencias y que la puesta a disposición del Juez se retrasa cuanto os da la gana porque el Juzgado de Guardia tampoco está operativo las 24 horas, como es su deber. Con ello se evitaría esa pernocta en comisaría, que ya ven con agrado, para utilizarla como método de presión.
En otras palabras: en 24 horas, los trabajadores y trabajadoras de la siderurgia son capaces de producir cientos de toneladas de acero y chapa, los trabajadores y trabajadoras de la mina son capaces de extraer cientos de toneladas de carbón, los trabajadores y trabajadoras del campo son capaces de producir cientos de litros de leche…, pero vosotros, en 24 horas, no sois capaces de hacer unas diligencias que consisten en escribir tres o cuatro tristes papeles. ¿Tan complicado os resulta?. ¿De verdad resulta creíble que una señora, por maltratar a un gato, tenga que pasarse 24 horas en comisaría?. Desde luego, el trabajo no os agota.
Nosotros entendemos que los del SUP necesiten salir en los periódicos contando sus mentiras, después de la rabia que debieron sentir cuando, después de intentar acallarnos, en ningún momento dejamos solos a nuestros compañeros y, además, gracias al clamor colectivo, tuvieron que ponerlos en libertad.
En quinto lugar, queremos indicar que con su represión y malos tratos, no nos van a desviar de nuestro verdadero camino, la defensa de los derechos de la clase trabajadora. Por ello siempre nos van a tener enfrente, porque ellos son una pieza fundamental de este estado formalmente democrático, pero en esencia dictatorial y represor de las clases populares.
Por todo ello desde la CSI mantenemos nuestro compromiso de seguir movilizando a la clase obrera y de no participar con ellos en ningún acto, manifestación o movimiento popular y reivindicativo, pues no son de los nuestros.