El proyecto de la CSI tiene que ser la manifestación, la barricada y la movilización todos los días que podamos

La Corriente Sindical d’Izquierda de Asturias acaba de celebrar este fin de semana su VI Congreso. Coincidiendo con su 30 aniversario, el sindicato de clase asturiano debatió las líneas de actuación para los próximos 4 años y ha escogido las personas que conformarán su órganos directivos. Samuel Fernández ha sido reelegido como secretario general de la CSI, al frente de una comisión ejecutiva renovada.
La Corriente Sindical de Izquierda nació hace 30 años cuando algunos cuadros y afiliados fueron expulsados de Comisiones Obreras al oponerse a los Pactos de La Moncloa. Con gran peso en los sectores del metal y la mediana industria históricamente, hoy en día la central asturiana es un espejo de la reordenación económica del Principado: creió un 55% la afiliación en los años últimos, 4.000 afiliadas y afiliados, más de 400 representantes sindicales, y tiene importantes secciones en Administración pública y en Cajastur, donde arrasaron en las últimas elecciones sindicales, en detrimento de la gran empresa y el sector naval.
En este VI Congreso se debatiéron cinco ponencias sobre aspectos organizativos y línea de acción sindical. El tono común a todas ellas ha sido la necesidad de construir lucha sindical en momentos de enorme retroceso de los derechos laborales como los de hoy en día, y la urgencia de vertebrar un movimiento con los sectores más desfavorecíos de la sociedad civil, como son los desempleaos y los trabajadores precarios.
Únicamente concurría una lista al órgano de dirección, que se podía considerar como continuista. En ella convergen históricos del movimiento obrero asturiano, como Juan Manuel Martínez Morar o el propio Samuel Fernández, una renovación generacional encarnada por sindicalistas más jóvenes como Daniel Suárez (Hostelería), Marcelino (Servicios), Chelo (Administración pública), Paco y una representación de sectores como el de los trabajadores precarios y los desempleados.
En palabras de Samuel Fernández, muy crítico con la trayectoria del sindicato en los cuatro años que lleva al frente, “el proyecto de la Corriente tiene que ser la manifestación, la barricada, la movilización, todos los días que podamos. Tenemos otro reto, la huelga general. Tenemos que salir a la calle, convoque quien convoque”.
Al Congreso de la CSI asistieron representaciones de los sindicatos LAB (Euskal Herría), SAT (Andalucía), Co.Bas (Madrid), Coordinadora Sindical (Madrid), CIG (Galiza), CUT (Colombia) y del sindicalismo británico que han hecho intervenciones para explicar sus diferentes ámbitos de acción.
Dentro el congreso uno de los momentos más emotivos, ha sido cuando Igor Urrutikoetxea, responsable de Relaciones Internacionales de LAB, ha entregado a Marín, de CSI-Minería, una bandera de Chile firmada por los mineros chilenos como muestra de solidaridad con los mineros asturianos en lucha.

Fuente: Glayiu