La plantilla de Cajastur condenada a la pena del capital

Ante la intención manifestada por parte de la dirección de Liberbank de practicar suspensiones de contratos, reducciones de jornada y recortes salariales al amparo de la reforma laboral, la sección sindical de la Corriente Sindical de Izquierda (CSI) en Cajastur manifiesta lo siguiente:
La CSI no ha recibido ninguna convocatoria para la reunión que, según la prensa, va a tener lugar el martes que viene entre la dirección de Liberbank y algunos sindicatos para presentar ese plan de recortes.
El miércoles pasado, en la reunión que CSI mantuvo con el Presidente de Liberbank, este no hizo ninguna alusión a las medidas de recorte que ahora anuncia.
Estas medidas, que en nada resolverían las necesidades de recapitalización de Liberbank (1.198 millones de euros según las auditorías recientemente publicadas), forman parte de una estrategia que no es nueva ni en Liberbank ni en Cajastur y que consiste en congelar y recortar salarios de los trabajadores mientras los altos directivos, con Manuel Menéndez a la cabeza, se autoadjudican salarios exorbitantes e intolerables blindajes en los múltiples cargos que desempeñan.
Mientras los trabajadores de Cajastur venimos sufriendo congelaciones y recortes salariales desde hace años, la cúpula directiva de Liberbank (15 personas), se repartió en el año 2011 un montante de 4,5 millones de euros en sueldos. Además, en los últimos 3 años el importe de la remuneración de esos 15 altos cargos ha aumentado en un 25%.
Por otro lado, mientras se recorta a los trabajadores, se ha estado cometiendo un verdadero despilfarro en otros conceptos: en 2011, se gastaron 33 millones de euros en informes (cuya utilidad final, dada la actual situación de Liberbank, parece de muy dudoso contenido) y 59 millones de euros en otros gastos generales sin especificar.
Igualmente, resulta indignante que, mientras se presiona y se amenaza a los trabajadores para que trabajen fuera del horario laboral, sin cobrar y sin cotizar a la Seguridad Social y mientras se utiliza a los becarios (más de 80 en Cajastur) como mano de obra gratuita, se pretenda ahora recortar jornada y suspender contratos como supuesta solución a los problemas de Liberbank.
Por todo esto, la Corriente Sindical de Izquierda rechaza los recortes que pretende aplicar la dirección de Liberbank por considerarlos
Inútiles, dado que, vistas las necesidades de capital de Liberbank, su aplicación no resolvería ningún problema.
Injustos, porque, una vez más, la dirección de Liberbank pretende que seamos los trabajadores los que paguemos por los errores de su nefasta gestión.
Inmorales, ya que quienes no han tenido el coraje de asumir el fracaso de su gestión y quienes se han blindado en sus puestos y en sus salarios de escándalo, se permiten la desvergüenza de seguir agrediendo a los trabajadores que llevamos años soportando su falta de profesionalidad y su nula capacidad de diálogo.
Ante esta situación, la CSI continúa exigiendo el cese inmediato de Manuel Menéndez y su equipo directivo y que se depuren las responsabilidades de quienes, con su gestión, han transformado Cajastur, una entidad de caracter benéfico social con más de 130 años de historia, en un banco privado de cada vez más incierto futuro.