Por el acceso al aborto legal, seguro y gratuito

Tristemente en España este año no nos movilizamos únicamente por solidaridad con aquellas mujeres que residen en países en los cuales la interrupción voluntaria del embarazo es un delito y no un derecho; ni por mejorar las condiciones y los derechos ya reconocidos aquí; sino que, además, debemos reivindicar y luchar porque esos derechos ya alcanzados no sufran un retroceso con los cambios sobre la Ley de Reproducción Sexual y de Interrupción Voluntaria del Embarazo que ha anunciado el actual gobierno del Partido Popular encabezado por su Ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón.
Y es que, con la nueva reforma, se pretende volver al sistema de supuestos de la Ley Orgánica de 1985. Se pretende recuperar, por tanto, la penalización del aborto, excepto en los supuestos de “violación” y “riesgo grave para la salud y vida de la mujer o el feto”. Y aquí viene la “sorpresa”, porque también quieren eliminar el supuesto de “malformación fetal” que sí contemplaba la Ley de 1985. Es decir, que el Estado, que no ofrece alternativas a la dependencia, ya que estamos en plena destrucción del Estado de bienestar; ahora obligará a continuar el embarazo en los supuestos de “malformaciones fetales”, aunque luego no haya capacidad de cuidar a la futura persona. A esto hay que añadir que también quieren eliminar el derecho de las mujeres de más de 16 años pero menores de edad a decidir sobre su maternidad sin autorización de sus progenitores o tutores y tutoras legales.
El patriarcado sigue empeñado en dominar el cuerpo de las mujeres, en esta ocasión, poniéndonos trabas una y otra vez para ejercer nuestro derecho al aborto.
Es preciso volver a recordar que la penalización y prohibición del aborto no conlleva un descenso en el número de interrupciones del embarazo realizadas, sino una vuelta a los sistemas de abortos clandestinos, auto-realizados o realizados fuera de nuestras fronteras. Nuevamente, somos las mujeres las más vulnerables al no poder acceder a un método seguro para poder poner fin a nuestros embarazos no deseados. El actual gobierno vuelve a poner nuestra salud en riesgo, vuelve a decidir por nosotras, nuestras vidas y nuestros cuerpos, y nos vuelve a dejar solas ante la crianza de unas criaturas de las que, además, se desentiende.
La finalidad de todo esto es disminuir –hasta lograr eliminar– la independencia y emancipación económica y personal de las mujeres. Estas leyes cuestionan nuestra capacidad personal para tomar decisiones sobre nuestras vidas y crean un modelo impositivo en el que múltiples sectores (Estado, religión, sociedad…) manipulan a la ciudadanía creando una conciencia y una educación partidista conforme a sus intereses. De esta forma, no sólo existe una legislación que legaliza la pérdida de derechos para las mujeres, sino que, además, se crea un entorno social que coaccionará y juzgará injustamente a toda mujer que pretenda hacer uso de su libertad de elección.

¡Las mujeres decimos!

Ningún sistema de opresión cede si no es por la lucha, la lucha constante, día a día. Y el patriarcado sigue sin batirse en retirada, alimentando sus buques insignia y sus voceros más cavernícolas; pues nunca olvidemos que los púlpitos misóginos y la enseñanza sexista nunca dejaron de financiarse con dinero público. Nunca.
Y ahora se exige de nosotras el sacrificio de siempre, puesto que se desmantelan las guarderías, los servicios sociales, los centros de día, las ayudas a la dependencia y la sanidad pública y seremos una vez más nosotras, las mujeres, las que asumamos como mulas de carga todos estos recortes sociales, porque cuanto menos cuida el Estado más tenemos que cuidar nosotras. Y es que su finalidad es que no abandonemos el rol de cuidadoras, además del de productoras. Porque, no nos olvidemos, tampoco se ha producido aún un reparto equilibrado, entre hombres y mujeres, del trabajo de cuidados.
Mientras la iglesia y los gobiernos sigan imponiéndonos a las mujeres cómo debemos vivir, reproducirnos, morir, querer…, mientras un sistema capitalista y machista gobierne nuestras vidas, las mujeres no seremos libres. La derrota del patriarcado, junto con la superación del capitalismo, es nuestra única posibilidad.
Desde el Movimiento Feminista no vamos a permitir que se infantilice a las mujeres, negándonos nuestra capacidad de decisión sobre si queremos ser madres o NO queremos serlo. No vamos a consentir que se nos vuelvan a negar derechos ya conquistados, a través de la anunciada reforma de la Ley del Aborto. ¡Son NUESTROS cuerpos! ¡Son NUESTRAS vidas! ¡Y somos NOSOTRAS las que decidimos sobre ello!
Para poder ejercer plenamente nuestro derecho a vivir nuestras vidas conforme a nuestras propias decisiones, para poder ejercer nuestra libertad como seres humanos, exigimos: educación sexual en las escuelas; información y métodos anticonceptivos gratuitos y de fácil acceso, incluidos dentro del sistema sanitario público; una atención sanitaria accesible y gratuita en caso de vernos obligadas (nunca olvidemos que las mujeres no abortamos por placer sino por necesidad) a interrumpir nuestros embarazos. Y exigimos, no sólo que se mantenga la actual despenalización del aborto y la cobertura existentes, sino la mejora de la actual ley y los actuales derechos, que no debemos olvidar no se han llevado a cabo de manera universal, igualitaria, gratuita ni exenta de trabas en el territorio español.

POR NUESTRO LEGÍTIMO DERECHO A VIVIR EN LIBERTAD, Y A EJERCITARLA A TRAVÉS DE NUESTRAS PROPIAS DECISIONES: ES MI CUERPO, YO DECIDO. ¡ABORTO LIBRE Y GRATUITO!
Plataforma Feminista de Asturias