Contra la represión, solidaridad y apoyo mútuo

La represión, tan vinculada por los grandes medios de comunicación a las dictaduras y al militarismo, comienza a ser un hecho cotidiano en la vida de muchas personas tanto en Asturies, como en el conjunto del Estado español. Por ejemplo el conflicto minero, que recientemente fue paralizado por las cúpulas directivas de la mayoría sindical, no sólo fue ejemplar en los niveles alcanzados de combatividad en la lucha, y de solidaridad activa en la sociedad civil. Así la represión de la movilización en defensa de la minería está siendo una muestra muy preocupante de los mecanismos coercitivos del Estado: acosos, palizas, detenciones, silencio o intoxicación mediática y procesos judiciales, con el uso de distintos cuerpos armados, y la amenaza latente de utilizar directamente al Ejército (a través de la UME) contra el pueblo en movimiento.
En el momento actual y con la dinámica abierta por la crisis estructural del capitalismo global, se nos está arrastrando a la amplia mayoría social, no sólo al empobrecimiento de nuestras condiciones de vida y al recorte de libertades democráticas y derechos sociales (conquistados con mucha sangre por las generaciones predecesoras), también a condiciones de esclavitud asalariada en los centros de trabajo, e incluso a negarnos el derecho a trabajar y vivir a por la destrucción sistemática de empleo. Este proceso viene provocando la implicación de cada vez más sectores populares en las movilizaciones; sea bajo unas siglas o bajo ninguna; sea dentro de las convocatorias de la mayoría sindical o fuera de ellas. De esta manera y por la dureza de las circunstancias, se está abriendo espontáneamente un nuevo ciclo de luchas sociales, sin que exista todavía ninguna estrategia común en este lado de la barricada. En este contexto la unidad de acción en el ámbito antirrepresivo es hoy más que nunca una necesidad urgente para los diferentes movimientos populares, las organizaciones sociales, las centrales sindicales y los partidos políticos de la izquierda alternativa, ya que la dialéctica de la movilización y la represión es tan consustancial a la esencia misma del sistema capitalista, como la propia lucha de clases. Así, entre otros casos escandalosos, podemos señalar las más de cien personas imputadas judicialmente por las luchas mineras, o las veinte detenidas por intentar evitar un desahucio en Uviéu.
Por eso, la Plataforma contra la Represión y por las Libertades, fundada durante el conflicto de Naval Xixón, decide proceder a su reorganización, pues la creciente generalización de la represión, exige la activación de dinámicas y estructuras permanentes en el tiempo, más allá de los casos particulares de represión, combinando la denuncia pública y la movilización política con la defensa jurídica y el desarrollo de cajas de resistencia.
Y concluyendo ya, la intensificación de la criminalización de la disidencia y de las medidas de control social en estos tiempos de cambio, constituyen hechos omnipresentes que reclaman que todos realicemos un esfuerzo de generosidad, reforzando la solidaridad de clase de los y las trabajadores, seriamente debilitada tras años de desmovilización y capitulaciones vergonzantes. Solamente así podremos avanzar con paso firme en la articulación unitaria, desde la pluralidad de la izquierda transformadora, de respuestas colectivas y políticas que nos permitan recuperar la iniciativa como pueblo trabajador asturiano, en la defensa de nuestras libertades ciudadanas y de nuestros intereses como clase.

¡¡¡CONTRA LA REPRESIÓN: SOLIDARIDAD Y APOYO MUTUO!!!
¡¡¡SI NOS TOCAN A UNO, NOS TOCAN A TODAS!!!