No, ¡qué No!

Que no aceptamos que nos robe más de lo que ya nos roba (interesad@s revisar la teoría de la plusvalía de D. Carlos Marx).
Y para centrar el asunto que nos ocupa debemos que empezar por:

  • Que los ejercicios contables de la multinacional están todos en beneficios, incluido el primer semestre del año en curso y ello a pesar de la situación de recesión de la economía. Por cierto no se nos puede escapar que la citada, forma parte del loby de presión culpable que esta llevando a la miseria y la exclusión a millones de personas.
  • Que el máximo accionista de la multinacional, sabéis de quien hablamos, se embolso en el año 2011 la nada despreciable cantidad de 350 millones de euros.
  • Que a los cinco minutos de hacerse con la empresa, el empresario y su guardia pretoriana comenzaron a destruir empleo.
  • Que todos los compromisos inversores que de alguna manera podrían garantizar la supervivencia de la plantas fueron incumplidos.

Ahora pretende engordar su cartera en base a adelgazar la nuestra. Si, por que él pretende obtener el máximo beneficio al menor coste, es decir: bajos salarios, menos empleo, peores condiciones laborales y sociales. Nosotro@s queremos más salario, menos jornada para que haya más empleo y mejores condiciones laborales y sociales, vamos lo que desde hace dos siglos se llama lucha de clases a pesar de los esfuerzos de muchos por desnaturalizar y vaciar de contenido el término.
Y en relación con lo anterior, hace décadas que asistimos a una fartura de concertaciones y consensos, ya sabes aquello de “todos viajamos en el mismo barco”, pero lo que la mayoría desconoce o aparentaban desconocer, era que mientras unos pocos, los dueños del barco, viajan en la cubierta superior con todas las comodidades, el resto lo hacíamos apilados y apretados en las bodegas. Por resumir: la concertación y el consenso funciona entre iguales, cuando ambas partes tienen el mismo poder, entre desiguales la cosa no funciona y solo basta echar una mirada hacía afuera o hacia adentro de la empresa.
Y para definir la práctica sindical de las opciones mayoritarias, dicho sea de paso, con el beneplácito de la mayoría, se podría utilizar aquello de “VALE, ACEPTAMOS PULPO COMO ANIMAL DE COMPAÑÍA”, lo que sea con tal de evitar el conflicto y por desgracia o por suerte el conflicto, como muy bien explica en un reciente articulo Juan Carlos Monedero (licenciado en ciencias políticas y sociología) es lo que nos hace avanzar o al menos no retroceder.
A nosotr@s siempre se no hizo raro lo del pulpo, la verdad, nunca fuimos capaces de verlo como un animal de compañía.