El coste en sangre del carbón barato

Unes cien persones participaron ayeri 20 d’Agostu na concentración de sofitu a los mineros sudafricanos en fuelga, depués del asesinatu de 34 d’ellos por disparos con fuegu real de la Policía na mina de platinu de la compañía británica Lonmin en Marikana (norte), nel operativu policial más mortíferu dende’l final del apartheid en 1994.
La concentración foi convocada pola Corriente Sindical d’Izquierda, el Comité de Defensa de la Minería n’Asturies o el colectivu de Muyeres del Carbón en Llucha, ente’l Teatru Campoamor d’Uvieu.
Na pancarta de CSI- Minería podía lleese la siguiente frase: ” The people and the miners of Asturies support the our south-african miners brothers, UHP” (“El pueblo y los mineros d’Asturies sofiten a nuestros hermanos mineros sudafricanos,UHP”).

Texto leído en la concentración

Hace unos días, los medios de comunicación se hacían eco de la muerte de 40 trabajadores de la minería en Sudáfrica, abatidos por disparos de la policía durante los enfrentamientos que tuvieron lugar. El número de personas heridas y detenidas se eleva ya a varios centenares.
Se trata de la mina de platino, propiedad de la empresa Lonmin, en la región de Marikana, a 100 Km de la capital, Johannesburgo. Unos tres mil trabajadores se encuentran en huelga. Su situación laboral y económica es desesperada. Jornadas interminables de trabajo, en condiciones infrahumanas, sin ningún tipo de medidas de seguridad y todo ello a cambio de salarios de miseria, que no alcanzan para satisfacer las necesidades básicas y los condenan a vivir en casas que ni siquiera tienen agua y, en la mayoría de las ocasiones, sin que sus hijos e hijas tengan la oportunidad de asistir a ninguna escuela.
Aquí, en Asturies, en el Estado español, nos decían y nos siguen diciendo que debemos cerrar nuestras minas porque no son rentables, porque, en nuestro caso, el carbón importado resulta más barato. Compañías como Goldman Sachs acaparan ese carbón barato y especulan con él con el único objetivo de aumentar sus beneficios.
Lo que para unos es pura rentabilidad, a otros les cuesta la vida. Esta es la consecuencia última del sistema capitalista que nos gobierna. Las personas sólo son mercancía y la vida humana ya no vale nada.
De esta forma, la lucha de los trabajadores y trabajadoras de la minería asturiana cobra un nuevo sentido. No se trata solamente de nuestros derechos laborales, no se trata sólo de nuestro medio de vida, de nuestro salario y de nuestro pan. Se trata de algo más, porque, para nosotras y nosotros, no todo vale a la hora de ganar dinero.
Es cierto que el carbón sudafricano, colombiano o de cualquier otra parte, puede mover nuestra industria energética y conseguir fuertes ganancias.
Pero nosotras y nosotros no queremos unos beneficios que se obtienen sobre la explotación de otros seres humanos, la destrucción ecológica de grandes espacios naturales, el trabajo infantil o, como en este caso, unos beneficios que se obtienen sobre los cadáveres de otros trabajadores. No podemos dejar que todos esos crímenes queden impunes.
Aquí, en Asturies y en el resto del Estado español, los trabajadores y trabajadoras de la minería mantienen una dura lucha por sus derechos laborales, por el mantenimiento de sus puestos de trabajo y por el futuro de los pueblos en los que viven.
Ahora, a todas esas reivindicaciones, es imprescindible sumar una más. No podemos seguir permitiendo que las grandes multinacionales continúen obteniendo beneficios a costa de la explotación de los pueblos y la muerte de los trabajadores y trabajadoras.
Es necesario cerrar la entrada a cualquier carbón y cualquier producto cuya extracción o fabricación se realice en unas condiciones laborales inferiores a las nuestras y, por supuesto, es nuestra obligación cerrar las puertas a cualquier material teñido con la sangre y la explotación de otros trabajadores.
Hoy, más que nunca, la unión y la solidaridad de todos los trabajadores y trabajadoras de cualquier parte del mundo, es la mejor herramienta que tenemos para poner fin a este sistema capitalista y sus secuelas de crímenes y explotación.

¡TODO NUESTRO APOYO A LOS MINEROS SUDAFRICANOS!

¡TODO NUESTRO APOYO A LA LUCHA OBRERA!.