RTPA, we are losing you

During the presentation of the “audio-visual cluster” of Asturias, last August 9 in the International Fair of Gijon, in which there spoked the counselor of Industry and Employment of Asturias, Graciano Torre, besides the director of the cluster, Javier Asenjo, the director of the RTPA, Antonio Virgili, and the president of the Chamber of Trade of Xixón, Felix Baragaño, a group of workers of the RTPA demonstrated for the dismissals in the public entity, for the subcontracting service that they consider to be a transfer illegal of workers and for the doubts on the continuity of the entity due to the budgetary cuts.

Texto de la Sección sindical de la CSI en la RTPA

Los impagos vuelven a RTPA. Al igual que hace un año aconteciera con el Gobierno de Foro, el actual Gobierno socialista deja de transferir a RTPA las mensualidades presupuestadas para 2012. La diferencia es que ahora hay comunicación entre la Dirección de RTPA y el Gobierno. El enfrentamiento que hace un año provocó una guerra abierta en los medios de comunicación asturianos y el impago de los sueldos de muchos trabajadores subcontratados contrasta ahora con la colaboración silenciosa entre las dos partes.

El Gobierno asturiano no se limita a exigir que RTPA se ajuste a un presupuesto limitado. Lo lógico sería establecer una cantidad de gasto y permitir que se tomen las medidas oportunas para acomodarse a la nueva situación. Las pretensiones del Gobierno socialista van más allá de una reducción de gasto y se dejan entrever en los absurdos condicionantes que ponen a la aplicación de medidas de ahorro. No permitir que se incremente la partida de gastos de personal, ni aún sabiendo que aumentando un poco esta partida se pueden reducir un mucho otras. Prohibir tajantemente el incremento del número de trabajadores con contrato directo. Esto es una negativa total a cumplir las sentencias judiciales de cesión ilegal que afectan por ahora a hasta 26 compañeros y un fuerte respaldo a los contratos con empresas que ceden ilegalmente trabajadores a RTPA declarados fraudulentos por los Juzgados. Recordamos que hay partidas presupuestarias que eran desviadas fraudulentamente a gastos de explotación cuando en realidad no son más que gastos de personal encubiertos mediante pagos a pseudoempresas que cedían y ceden aún ahora trabajadores a RTPA ilegalmente. Estas partidas deben pasar automáticamente a complementar los gastos de personal para asumir la incorporación a plantilla de estos compañeros.

Un ERE no es la solución

RTPA debe cumplir con las sentencias judiciales de cesión ilegal que la obligan a incorporar a plantilla a trabajadores que eran contratados en fraude de ley a través de otras empresas. RTPA anuncia la posibilidad de hacer un ERE ante la limitación impuesta por el Gobierno asturiano de aumentar el número de puestos de trabajo directos. La sola idea de plantear la posibilidad de hacer un ERE para solucionar el ’problema de las sentencias judiciales de cesión ilegal’ es un insulto a la inteligencia. El problema no son las sentencias sino la cesión ilegal y la mejor solución posible y la más barata es contratar directamente a los trabajadores que RTPA necesita y utiliza habitualmente para ejercer su función. Es absurdo pretender ajustar la plantilla directa y contratar a otros que hagan su trabajo a través de empresas externas ya que no sólo supone un sobrecoste sino que además es ilegal.

¿Una televisión privada pagada con dinero público?

Lo que nos desvelan estos condicionantes es que la intención del Gobierno socialista para la RTPA no es simplemente que RTPA cueste menos sino además reducir al mínimo el número de empleados públicos. Así tendrían un control total sobre la televisión pública. Una televisión totalmente externalizada o privatizada, podemos llamarlo como queramos, en la que lo único público sería el dinero, que lo pondríamos entre todos, pero se repartiría entre diferentes empresas elegidas en una red clientelar siguiendo procesos poco transparentes como los que se han vivido hasta el momento, y se decidiría quién trabaja y quién no en función de su ideología política, de su capacidad de sumisión o de lo barato que estuviera dispuesto a trabajar, en lugar de tener que someterse a las ’democráticas’ reglas de la igualdad, el mérito y la capacidad. Una fórmula que no significaría sino llevar al extremo una estructura de externalización que lleva ya muchos años en práctica y que los Juzgados han tachado de fraudulenta.

En este juego entraría probablemente el Clúster Audiovisual Asturiano presentado en sociedad el pasado miércoles con la bendición del consejero de Industria y Empleo y el director general de RTPA y que se postula para participar en este reparto de nuevas áreas para convertir directamente gasto público en beneficio privado sin necesidad de haber generado antes un beneficio a la sociedad. Reconocemos en esta asociación a muchas empresas que se han lucrado gracias a su relación con RTPA mediante contratos fraudulentos a través de los cuales explotaban y cedían ilegalmente trabajadores.

En la televisión pública no hay cabida para los pseudoempresarios

La solución es persencilla. Tan sólo hace falta un poco de voluntad de hacer las cosas bien para poner solución a los problemas de RTPA. Y debemos insistir una vez más en la ’internalización’. Basta con eliminar intermediarios y contratar a los trabajadores directamente para mantener el servicio, el empleo y abaratar notablemente los costes. RTPA pierde dinero pagando a una pseudoempresa para que le ceda un trabajador que contratándolo directamente le sale mucho más barato, reduce su precariedad laboral y además se cohonesta con la Justicia. Es muy sencillo. Sólo hace falta alejarse de chanchullos, de pagos de favores y de maquillaje de estadísticas y tener verdadera voluntad de convertir a RTPA en una televisión pública y austera.

RTPA dispone de infraestructuras propias que han supuesto una importante inversión en su momento y están absolutamente infrautilizadas, como el plató de programas, que podrían ahorrar mucho dinero con una gestión mínimamente decente. La optimización de recursos es más necesaria que nunca en estos tiempos, y para ello es necesario empezar a gestionar el dinero público como si no cayera del cielo. Y no sólo en RTPA.

Privatización global, el principio del fin de los servicios públicos

En una empresa pública los beneficios han de repercutir en el ciudadano. No se puede pretender que la televisión publica o cualquier otra empresa pública genere beneficios a empresas privadas. Esa es una mala concepción de esta empresa y que la está lastrando desde sus orígenes. Ya serán las empresas privadas quienes se trabajen sus beneficios y ofrezcan sus productos a RTPA sin necesidad que las apadrine un político. Si tienen algo interesante que ofrecer y hay procesos de contratación transparentes seguro que hay múltiples oportunidades. Lo que no puede permitir esta sociedad es que los servicios públicos sean gestionados por empresas privadas. Ese es el camino hacia el que nos dirigen las políticas globales en los últimos tiempos y que limitan la calidad de los servicios públicos con el fin de obtener el mayor beneficio privado mientras se siguen financiando con el dinero de nuestros impuestos, unos impuestos cada vez mayores.

La CSI se opone a más despidos y recortes

No es admisible que se hable de ERES cuando se está pagando a diferentes empresas por ceder ilegalmente trabajadores a RTPA. Cuando lo que se llevan estas empresas supera ampliamente lo que costaría pagar directamente a los trabajadores que hacen ese trabajo. Cuando se está transformando gasto público directamente en beneficios privados. Cuando se incumplen sentencias judiciales y se prorrogan contratos fraudulentos. No son admisibles despidos improcedentes de cedidos ilegales. No son admisibles despidos de interinos ni de fijos. No son admisibles despidos de trabajadores de contratas integradas en RTPA y cuyo trabajo sigue siendo necesario.

No son admisibles recortes cuando se dedica la mitad de lo presupuestado como gastos de personal a complementos y cargos de confianza. Cuando se paga un plus a 36 responsables seleccionados por afinidad y méritos políticos y no por capacidad y méritos profesionales, cuando muchos de los cuales duplican o más que duplican su sueldo. Cuando no se cumplen los compromisos económicos de Convenio que ya han sido recortados. Primero adelgacen los cargos políticos y los complementos de confianza y luego hablamos.

No son admisibles ningún tipo de despidos ni recortes generales mientras se defienden los privilegios de los ’elegidos’.

Porque la RTPA es de todos, que no te la roben unos pocos.